De la más conocida
de sus letras se inicia el posible argumento para esclarecer la problemática de su origen ya
que unos le dan descendencia a la localidad serrana de Ronda (fandango local de
Ronda), mientras que otros ven en este cante como el
preferido por los mozos andaluces para ir de ronda durante la madrugada en sus
visitas a las rejas de las mozas casaderas:
"Después de haberme
pasado
to una noche de Jarana,
me vengo a purificar
debajo de tu ventana
como si fuese un altar ".
Estebánez Calderón en sus ESCENAS ANDALUZAS
nos dice textualmente:
".... Las guitarras sonaban y las coplas
iban y venían y las vueltas de rondeñas y malagueñas se sucedían con rapidez
increíble.."
Hay quien quiere
hacer ver la posibilidad del parecido de la rondeña con el polo.
Sobre la rondeña
encontramos varios escritos que datan de los siglos XVIII y XIX generalmente
referidos a un baile del que más tarde naciera el cante para amenizarlo, cante
que en sus letras casi siempre nos recuerda temas de amores y galanías con
alguna que otra alusión a los motivos camperos.
Pocos son los
artistas que nos recuerdan con sus grabaciones éste tal vez fandango local más antiguo de entre los malagueños, destacando no obstante a Fosforito, José Meneses y
a Jacinto de Almadén quien nos lo dice
con la siguiente letra:
Modalidad de Cantiña cuyo nombre se debe al cantaor
Romero el Artillero o Romero el Tito (gaditano, sobrino de Tío José El Granaíno)
de quien se dice fue su creador y que allá por el 1869 se la cantaba al bailaor
El Raspao, o a su primitiva letra que se inicia con " Romera de mis
romeras..". Existe otra teoría de que el nombre de Romera se debe a una
cantaora llamada La Romera de quién Don Antonio Machado Álvarez (Demófilo), habla
comentando su vida, y sus cantes así
como su hermosura y lo trágico de su muerte.
“Romeras de mis romeras
no me cantes más cantares,
como te coja en el hierro
no te salva ni tu mare.
De cualquier forma es un cante adaptado al baile y
que en la actualidad es poco cantado, pese a lo dulce que resulta su cadencia,
con su pegadizo ritmo quizá más acelerado que las Alegrías, aunque con el mismo
toque.
No se conocen variaciones apenas, apareciendo en
algunas grabaciones discográficas como Cantiña simplemente.
En el siglo XIX aparece el Macaca que destacó sobre
manera por cultivar estos tercios de Cantiñas, versión más tarde grabada por Antonio
El Chaqueta tal vez el mejor intérprete de este cante, quién grabara La Romera para
el sello Hixpavoz en 1955
Por coger una Zarzamora,
Me
he clavaíto una espina
Y
hasta el corazón me llora
Más
tarde uno de los grandes maestros que la dominara y la tiene reproducida entre
su repertorio es el gitano Antonio Núñez "El Chocolate." quien suele acabar sus Romeras con un remate por Mirabrás,
de lo más flamenco. Es también muy importante las aportaciones que sobre este
palo flamenco realizaran Antonio Mairena, Chano Lobato, María Vargas, El
Lebrijano, La Perla de Cádiz, El Sordera o
Camarón de la Isla
Tus cabellos y los míos
se han enredao
como la zarzamora
por los vallaos.
Qué tío, qué tío
a la media noche
no me ha conocío."
A
diferencia del resto de cantes del grupo de las Cantiñas, La Romera tiene una
especie de aire más rápido, alarga el característico traratatran hasta
convertirlo en un tercio de salida del cante, con unos Ayeos muy propios que
utiliza para templar la voz, sus versos melódicos son productos de la tendencia
a ligar sus tercios. Son cantes propios por lo tanto para el baile, como consecuencia
de esas características señaladas.
los antiguos
corridos también llamadoscorridasocarrerillas quees como se lesdenomina a los romances en Andalucía, y se
hace entre los cantes del grupo de las tonás por no utilizar, dada su
antigüedad, los cantaores en su forma de cantar como si de recitados monorrimos
se tratara, algún instrumento musical.
Estos romances o
versiones gitanas de romances castellanos datan en algunos casos del siglo XV,
consistiendo en sus orígenes en recitados libres con la facilidad de
corromperse por la tradición oral y por
los sucesivos reajustes populares. Actualmente se conservan dos
cantes basado en letras de estos romances fronterizos como son la Nana Moruna y
la Giliana con aires bailables de soleares y alboreá.
Existe por estas
razones la opinión de que fuera un primer romance quién originara las primeras
tonás o raíces del cante jondo, pero estos corridos en algunos casos todavía interpretado por algún viejo gitano,
no deja de ser una más de las hipótesis que sobre el origen del cante se
barajan.
Escribe
Luis Suárez: “Desde 1958 en que descubrí una rara rama del romancero de tradición
oral ininterrumpida entre los gitanos de Andalucía la Baja, he logrado tener el
mayor corpus de romances de tipo épico e histórico que pueda hallarse en
cualquier parte del mundo hispánico, incluyendo las comunidades sefarditas de
Oriente. Ello me ha permitido conectar
esta recolección con los cuatro romances recogidos por Estébanez Calderón, en
1838, con las encuestas entre gitanos de Cádiz y de Triana de Manuel Manrique
de Lara, en 1916 y con los dos romances recogidos en 1922 por Álvaro Picardo,
en Cádiz.”
Pero, a la vez, se ha podido documentar esta costumbre de cantar romances
viejos por los gitanos bajo-andaluces desde tiempos muy remotos. La deturpación
y el fragmentismo de este Romancero particularísimo han propiciado la aparición
de trozos y formulas romancísticas breves, de tres y cuatro versos, que han
tomado una trayectoria distinta y a los que se les ha dado, en el tiempo, un
nuevo cauce expresivo.
Bernardo del Carpio y los gitanos
bajoandaluces.
El enorme caudal de textos y músicas del ciclo de Bernardo del
Carpio recogidos por Luis Suárez, entre los gitanos de El Puerto de Santa María
principalmente, no tiene otra explicación que la identificación de esta casta
con el propio héroe del Romancero. Sus propias desventuras y el haber estado,
en memoriales desgarradores reclamando la libertad de sus padres, esposos,
hijos, hermanos, condenados a penas de galeras, en los arsenales o en las minas
de Almadén, los ha identificado con un héroe que pasa toda su vida reclamando a
Alfonso El Casto la libertad de su padre, el conde de Saldaña, preso, en el
Castillo de Luna. Llega a tal punto su identidad que hasta adoptan su nombre,
Bernardo, y su apellido, Carpio, desde el siglo XVI hasta la actualidad
"Ven acá, hija Blancaflor,
lucerito de la mañana,
quítate el vestío de sea
y ponte el vestío de Pascua,
y a ese morito que viene
entreténmelo en
palabras...."
Trozo del Romance de El Rey Moro que perdió Valencia - El Cojo Pavón -
Tras las fiestas navideñas en los que se han comentados los villancicos flamencos, seguimos con los palos del cante, llegando ahora 7 de enero al poco oído campesino cante de la Pajarona.
PAJARONA
En el año 1983 en la localidad de la campiña
cordobesa de Bujalance, un grupo de aficionados fundaron la conocida Peña
Flamenca “La Pajarona", con el objetivo comentarían en su momento estos buenos aficionados, era y es resaltar los cantes nuestros y
rescatar casi del olvido los, para muchos,
desconocidos cantes camperos y entre ellos este destacado estilo tan
propio de los campos Andaluces, sobre todo de lo momentos de labor de la
campiña de Córdoba.
Es pues La Pajarona un cante campesino por excelencia
y propio por lo tanto de esta comarca, pudiéndose aseverar que Bujalance es
cuna y defensora del mismo.
Cuentan los más antiguos del lugar que este cante, a
palo seco, esto es sin acompañamiento alguno de la guitarra y cuya estrofa
corresponde al de una seguidilla, forma parte de los llamados también cantes de
besana o de gañanes y que se solía hacer mientras los campesinos araban con los
mulos o bueyes en esa dura jornada campera de sol a sol.
Aperaor
que buey echo
en
la laera,
Echa el torito negro
y la
vaca Navajera.
Como soy pajaritero
te
traigo un tordo
con las alas caídas
y el pico romo.
La estrofa
que se canta de corrido consta de cuatro versos de cinco y seis sílabas, con la
repetición al final de los dos primeros tercios, aunque algunas veces se sirven como apoyo del último verso o tercio
de la copla para completarla.
Hoy es 31 de diciembre, último día de este año 2015
y con el recuerdo de Manolo Caracol que
en su momento nos deseó prosperidad a todos, recuerdo que seguimos estando en días navideños y con esta nueva entrega pretendo rememorar
tres villancicos que años tras años oímos por patios, peñas o cualquier reunión
que los flamencos en estos señalados días celebramos.
Y quiero compartir esta nueva entrega con una publicada por
la página de Los Palos Flamencos del pasado 18 de diciembre de 2012 con unos
tercios por bulerías con los que en su momento Manolo Caracol nos deseó Buenas
Nuevas para el año venidero.
Permítanme aprovechar hoy último día de este año 2015 para
desear que los próximos días nos traiga esos deseos que anhelamos, que venga
esa suerte pero que sobre todo reine la paz y la solidaridad que tanta falta
nos hace a los humanos.
Sucede con este villancico por Bulería con el que nos alegra
la Noche vieja Manolo Caracol algo parecido con el que Pepe Pinto en su día nos
dedicara para celebrar y poner toda la ilusión con Su Noche de Reyes.
Otro Villancico grandioso tal vez el más interpretado es
el tradicional Los Campanillero del que en su momento se
dijo que escuchara Manuel Torre pues un
determinado día en una reunión de amigos como El guitarrista Niño Ricardo, El
torero Cayetano El Niño de la Palma, Rebollo, El Gloria, se lanzó a cantar uno
de esos campanilleros con su inspiración personal y de momento dándole un matiz
y una jondura que ha hecho que este cante muestra del folclore popular se
haya convertido en un cante con verdadera personalidad flamenca.
Los flamencos viven los
días de la Navidad de forma especial y esta época de alegrías la pasan en
familias, sin olvidar las connotaciones religiosas, imprimen a los cantos
propios de la navidad unos aires personales, aflamencando sus música y
acompasando las letras al niño Dios unas veces por tangos o tanguillos
como en Cádiz, otras como en el Sacromonte granadino azambrando sus
tonalidades.
Cantan por rumbas o las
más de las veces como en Jerez, lo hacen por bulería, en las zambombas jerezanas, hoy realizadas por todos los rincones
de nuestra geografía flamenca o los coros de
campanilleros creados a partir de los grupos que por los pueblos andaluces iban
de rondas nocturnas para llamar al rezo del Santo Rosario.
En estas
señaladas fiestas rara es la ciudad, incluso barrio, peña o cualquier entidad o
grupo que no tiene su grupo, su coro de campanilleros para
rondar, pasear y hacer estos días de familia y de hermandad más agradable y así
posemos ver en muchísimos lugares a los
compases bien de bulerías, rumbas, tangos o tanguillo, estas flamencas formas y
maneras de cantar el nacimiento que hace ya muchísimos años sucediera en Belén.
Ejemplos de estos grupos
que en estos días salen de su asociación, de su entidad para compartir la
felicidad navideña por cualquier rincón de su entorno la tenemos en estos
coros.
El origen de este cante está sometido actualmente a
importantes discusiones y teorías, sobre todo para demostrar su antecedente
flamenco.
José Manuel Caballero Bonald en su libro LUCES Y
SOMBRAS DEL FLAMENCO, nos habla de El Polo como hermano gemelo de La Caña ,
diciéndonos que como ella la filiación flamenca es que se trata de una
primitiva soleá, rígidamente contraída, especies ambas estatificadas con unos
tercios intercalados a base de largas y monótonas modulaciones de ayes que no
debieron pertenecer al cante primitivo ni a la órbita de creación estrictamente
gitana y que en sus mejores versiones se rematan con un cambio por soleá corta,
llamada precisamente " soleá polá o
soleá apolá ", que las enriquece.
Hay teorías
que señalan que en el siglo XVIII, existía cierta tonadilla culta para el baile
llamada también polo y que corresponde al célebre compositor sevillano Sr.
López, padre de la famosa cantante "La Malibrán", quién estrenó en
Londres una zarzuela que incluía el nombre de "El Polo del
Contrabandista".
Por otro lado
todos afirman que ya Cadalso en sus Cartas Marruecas 1.770 cita este polo del
que hablamos.
El profesor García Matos también coincide y aporta
la posible copla del polo bailable que consiste en dos pareados de diez versos
que nada se parece al polo flamenco por lo que se puede asegurar que la
coincidencia entre este polo para el baile y el polo al que se refiere
Estébanez Calderón en sus ESCENAS ANDALUZAS, argumentando que se lo escuchara al Planeta al que
calificó como "El Rey de los Polos", es solo en el nombre.
"Si tú quisieras, charupa mía,
yo te arrullara y te chamaría.
Si tu me amaras, sería solo
quien te tocara y bailara el
polo."
Esto confirma que Tobalo cantaor rondeño de
nacimiento, no fuera el creador de este cante como algunos han señalado sin
algún rigor, pues por un lado ya el nombre como polo para el baile existía y
por otro lado cantaores más antiguos que él ya lo cantara como se ha indicado
anteriormente según afirman la mayoría de los entendidos del flamenco con
serios estudios sobre ello.
Aunque se
reconoce al legendario Planeta (el rey del polo, le llamaron) como creador y
cantaor del polo, existieron también grandes maestros que lo interpretaron de manera majestuosa como fueron: Curro
Durse, Paco el Sevillano, Silverio Franconetti, Don Antonio Chacón...., aunque
también lo cultivara Tío Luis el de la Juliana y el Fillo.
Lo que sí
está claro es que Tobalo creara una
modalidad con evidentes ecos de rondeñas en su línea musical y que se
popularizó con el nombre de "el polo de Tobalo".
Pepe el de la Matrona es de los poquísimos cantaores
que interpreta este polo de Tobalo dándole ese sabor distinto que pocos le dan y diferenciándolo claramente
del polo natural con un texto literario de cuatro versos octosílabos como indicando
en sus letras posible procedencia de los romances y con un macho primitivo para
rematarlo de forma distinta al que hace con el polo natural Curro Durse.
"Tú eres el diablo, Romera,
que me vienes a tentar.
No soy el diablo, Romera,
que soy tu mujer natural.”
-De la Habana vengo, señores.
de bailar un fandango
entre mulatas y chinas
que me lo están chancleteando.-
(estos cuatro
versos corresponden al macho primitivo del que se habla)
La otra modalidad conocida del polo es la ya
indicada como la del polo natural, versión está más emparentada con la caña
llegándose incluso por parte de muchos a confundirla, pero que sin lugar a
dudas debe quedar claro que entre el polo y la caña hay diferencias en sus
melodías, en sus tonalidades y en sus compases, aunque coincide con ella en la
métrica y en sus temas:
"Carmona tiene una fuente
con catorce o quince caños.
con un letrero que dice:
-Viva el polo de Tobalo-.
Toitos le piden a Dios
la salú y la libertá
y yo le pido la muerte
y no me la quiere mandá.
Como
se puede comprobar al igual que con la caña le métrica de sus coplas es de
cuatro versos de ocho sílabas asonantados y con un macho final por soleá, la ya
comentada soleá apolá.
Además de esta popular letra del polo natural, hay
algunas dignas de mención para destacar al igual que su cantaor Fosforito,
quién describe perfectamente los compases precisos tanto del polo como de la
soleá apolá con la que remata este cante.