viernes, 27 de septiembre de 2013

JEREZ: LA FRAGUA DEL CANTE

ENTREGA Nº 46      28 DE SEPTIEMBRE DE 2013 
                           

                  JEREZ (La fragua del Cante I)

          Si algo fuera de dudas tienen todos los estudiosos del flamenco sobre la localidad jerezana como uno de los puntos geográficos básicos, o como una de las grandes cunas de nuestro arte, es la seguridad de que tal vez y sin temor a error,  el flamenco sin la gitanería jerezana no sería lo que en la actualidad es. No se puede hablar ni un solo instante de flamenco, de sus orígenes, de sus nombres ilustres  sin inmediatamente mencionar a Jerez.

          Con toda certeza podemos encontrar cientos de trabajos, estudios o libros de flamencología que nos habla extensamente de Jerez y su flamenco y tal vez siempre quede algo que decir en este importante núcleo andaluz.

          Todos pues coinciden en resaltar el famoso triángulo donde se fragua el cante, donde se van gestando poco a poco toda la evolución de la historia de nuestro genuino arte,  y a Jerez con sus barrios de Santiago y San Miguel como dueños de uno de su más flamenco vértice.

                                                                                                                                                                                                                         
          Muchas son las familias jerezanas que han hecho de su ciudad ese pilar básico del flamenco, ese fraguao de cantes. Encontramos  en sus barrios,  linajes como los  Paulas, Chicharrones, Vargas, Sotos, Junqueras, Zambos, Carrascos, Agujetas, Moneos, Carpios, Marruros, Moraos, Méndez…. Cantaores iniciadores de los genuinos estilos jerezanos como Tío Luis El Cautivo, Tía María La Jaca, Tío Vicente Macarrón, Juanelo y el señor Manuel Molina, intérpretes todos ellos de tonás.
                                                          
                                                Desgraciaíto de aquel
                                       que come pan de mano ajena,
                                       siempre mirando a la carita
                                       si la pone mala o buena.

  Los cantes de fraguas se llaman también cantes a palo seco, pues no llevan acompañamientos de guitarra, aunque algunos se acompañan a base de golpes de martillo sobre el yunque (MARTINETE).

  En este grupo de los cantes de fragua se incluyen: La toná, la debla y el ya mencionado martinete, denominándose también a estos cantes como cantes del grupo de las tonás, ya que en un principio se llamaban "toná" (tonadas) a todos los cantares propios de las diferentes labores. En la actualidad y dentro del mundo del flamenco, la denominación de toná sólo alcanza a los cantes procedentes de las tonadas de los herreros, conociéndose como formas de tonás a los palos de deblas y martinetes.



Existen teorías de ilustres flamencólogos como Ricardo Molina, Antonio Machado Álvarez (Demófilo), Andrés Salom..., que afirman que el cante de fragua se encuentra entre los de más honda raíz gitana, justificando esta teoría al explicar el típico trabajo que los gitanos de la baja Andalucía tenían en el pasado siglo: la fragua.

          Hacia el final del siglo XVIII aparece Tío Luis el de la Juliana, primer impulsor, creador de esas primitivas tonás como fueron  la toná grande, la del Cristo, la de los pajaritos, creador también del cante de la liviana y de la  toná y liviana. . Este viejo aguaor fue persona fundamental para que hoy podamos conocer algo de esos inicios del flamenco por los comentarios sobre  sus vivencias que él mismo explica a escritores de la época.
    
          Tras esas añejas tonás, encontramos una  serie interminables de cantes por siguiriyas netamente jerezana  en las voces de siguiriyeros como El loco Mateo, Paco La Luz, Juan Junquera, Diego El Marrurro, Manuel Torre y ¿qué decir de la creación de su particular cante corto por bulería?, cantaores como  Tío Borrico (con su jondísima y jerezana bulería por soleá), Tía Anica la Piriñaca, El Gloria, José Cepero, Don Antonio Chacón, Fernando Terremoto, Manuel de los Santos Agujetas, La Paquera, El Sernita, Antonio Núñez el Chocolate, El Sordera, José Mercé , Juan Moneo el Torta…, tocaores como Manuel Morao, Parrilla, Paco Cepero, Moraíto, Niño Jero o bailaores como Antonio el Pipa entre otros hasta completar con toda seguridad una lista interminables de artista que de esta localidad salieron y que en la actualidad nos siguen deleitando con sus cantes, toques y bailes  plenos de arte y compás.






























viernes, 20 de septiembre de 2013

Sábado 21 de septiembre (entrega nº 45) EL Camarón de la Isla


ENTREGA Nº 45       21 DE SEPTIEMBRE DE 2013 


                            EL CAMARÓN  DE  LA ISLA
                           
         El 5 de diciembre de 1950 en el número 29 de  la calle del Carmen, barrio de  “Las Callejuelas” de la localidad gaditana de la Isla, la gitana Juana Cruz dio a luz a su séptimo hijo,  José Monje Cruz  “Camarón de la Isla”, gitano, canastero y uno de los cantaores más importante de la historia del flamenco, hijo también del fragüero Luis Monje.


         Desde que nació vivió ambiente de cante, la voz de su madre Juana gran cantaora, ya empezó a darle  “las primeras enseñanzas artística” que unido a todo lo que escuchó en la fragua donde trabajaba su padre, hizo de este gitanillo flaco y muy rubio (de ahí el apodo de Camarón  que su tío José le pusiera ) todo un viejo del cante desde muy temprana edad, pues con sólo cinco añitos ya cantó en el colegio  de La Salle conocido en San Fernando como en muchas zonas de la bahía como colegio de los hermanitos.
                              
         Según nos dice el escritor y maestro isleño Enrique Montiel en su obra: Camarón, vida y muerte del cante, ”Camarón llegó a decir, incluso, que su madre lo parió cantando por bulerías y no llorando.”

         A la muerte del padre las necesidades de la familia eran abundantes por lo que Camarón con siete años, suele ir acompañado de su hermano Manuel a visitar tabernas, el tranvía (como hicieran  El Chato de la Isla) o la Venta Vargas para poder ganar algunas pesetillas que aliviara las necesidades de su casa.

         Al hablar de Camarón de la Isla o de  flamenco en San Fernando forzosamente hay que mencionar a la familia Vargas, concretamente a Juan Vargas y María Picardo, aludir a la muy famosa Venta de Vargas. Por ella pasaron artistas superconocidos como  el Chato de la Isla, Aurelio el tuerto (Aurelio Sellé), Rosa la Papera, su hija la Perla  de Cádiz (más de una vez se ha comentado como  los cantes de esta hija de Rosa la Papera influiría en José, sobre todo por Alegría y por soleá de Cádiz, aunque Camarón en palabras de la propia Perla los mejoró), Pericón, El cojo Farina (Bailaor), El Beni, Caracol, El Sordera, Fernando Terremoto, El Borrico de Jerez…raro es el artista que no ha pasado por este flamenco local, verdadero mecenas del flamenco, Unos a ganarse el pan, para poder medio vivir, pero otros como el caso de Manolo Caracol, artista consagrado como primera figura y amigo íntimo de Juan Vargas a visitar cuando tenía ocasión a su íntimo amigo.


         En una de esas visitas cuando José Monje apenas contaba con doce años, Juan Vargas  le presentó al maestro de “La Niña de Fuego, Carcelero, Salvaora”… quien (según cuentan) no le prestó atención, cosa que se consideró como un desaire al rubio gitanillo de la Isla. Con el tiempo el mismísimo Caracol comentaría que los cantes de Camarón lo enloquecía.

         En la feria de Sevilla de 1963, tras una actuación en la caseta de la Venta de Vargas, llega a oídos de Antonio Mairena la genialidad y lo viejo de los cantes de un niño de doce años natural de San Fernando al que le cantara al día siguiente de tal forma por Bulería que el maestro entusiasmado se le arranco con una pataíta al compás de José.

         De Sevilla podemos decir que arranca el inicio de futuros éxitos para este tímido cantaor pues tras la feria hispalense, es contratado por Miguel de los Reyes para actuar en Málaga, luego es contratado por diversas compañías como la de Valderrama, Dolores Vargas… más tarde en Madrid en el Torre Bermeja donde es escuchado por Antonio Sánchez padre de,  pocos años más tarde, grandes tocaores como Ramón de Algeciras y Paco de Lucía. Es pues en Torre Bermeja donde se conocen José y Paco, encuentro fundamental para el futuro artístico de dos de los talentos más grandes que ha dado el flamenco. Camarón de la Isla y Paco de Lucía o Paco de Lucía y Camarón de la Isla, tanto monta- monta tanto.


         De ahí hasta su temprana y desgraciada despedida todo fue un sinfín de reconocimientos y de éxitos. José Monje Cruz “Camarón de la Isla”, es conocido en el mundo entero, su genio, su voz, su  compás, su desgarro su “jondura en la sangre” como diría Federico García Lorca de otro grande  es ve y escucha en cualquier lugar del Planeta, Camarón se convierte en un mito en vida y diez años después de dejarnos recibe el mejor reconocimiento que un flamenco pueda tener: “La Llave de oro del Cante”

                                      En la Isla yo nací,
                                               Me crié al pie de una fragua
                                               mi mare se llama Juana
                                               y mi pare era Luis…

                       




















viernes, 13 de septiembre de 2013

Entrega nº 44 Cantaores de la Isla - 1-

ENTREGA Nº 44       14 DE SEPTIEMBRE DE 2013 
La Isla y el flamenco (2): Sus cantaores
                            EL VIEJO DE  LA ISLA
         PEDRO FERNÁNDEZ PIÑA, cantaor gitano, era muy conocido por sus cantes por seguiriyas dejando escuela propia, su nombre artístico más conocido en la historia del cante flamenco era de EL VIEJO DE LA ISLA, nació en San Fernando en el siglo XIX. Hermano de María Borrico.

         Demófilo lo incluye en su nómina de intérpretes insertada en su obra Colección de cantes flamencos, aparecida en 1881, en la que también figura como Perico Piña, nombre por el que igualmente era conocido, lo que ha dado lugar a considerarlos dos intérpretes distintos.

         Se le recuerda como un personalísimo siguiriyero, una de cuyas letras más habituales era la siguiente:
                                      Fragua, yunque y martillo,
                                               Rompe  los metales,
                                               Er juramento que yo a ti tajecho,
                                               No lo rompe naide.
                                     
         Al parecer su trayectoria artística estuvo limitada a su comarca natal y sin embargo alcanzo gran notoriedad y fama. Sus hijas, en 1865, formaban parte de la compañía de Silverio, y en otras funciones hacían pareja de baile con los hijos de Curro Durse, según datos de la época.

                                               MARÍA BORRICO

         María Fernández Fernández fue la hermana mayor de Pedro Fernández, "El Viejo de La Isla." Según estudioso de la época gracias a  ella encontramos  un estilo de seguiriya que ha sido varias veces comentado  como un engarce entre las seguiriyas más  antiguas y modernas. En 1830 nació en la Isla de León,  bautizándola con el nombre de María de Montemayor de todos los Santos. Hay flamencólogos que opinan que su cante recuerda al de Perico Frascuela o al de Juan Junquera.

                                      Dice mi compañera
                                               que no la quiero,
                                               cuando la miro, la miro a la cara,
                                               yo el sentío pierdo.
        
         Cómo se ha indicado en algunas ocasiones tercios de su estilo por siguiriya se ha cantado “a modo de macho” para terminar la Liviana o la Serrana.
                                              

                                               ÁLVARO DE  LA ISLA

         Cantaor isleño que destacó en el cante para bailar, pero sin olvidar su peculiar forma de interpretar los fandangos, cante que dominaba.

         Nació Andrés Álvarez, pues así se llamaba este cantaor, en el año 1927, muriendo con poco más de cuarenta años, cuando prácticamente empieza a ser reconocido como un grande en los cantes “patrás” pues le cantó a Antonio,  actuando  con gran brillantez en El Corral de la Morería, con el ballet de Rosario o en Torre Bermejas.
        
                                           EL NIÑO DE  LA ISLA                                                 

            Nacido en el 1877, este payo llamado José López  Domínguez fue considerado a principio del siglo XX como uno de los importantes en reuniones privada o en  actuaciones en los café cantantes como El Novedades, entre sus cantes preferido que lo hacía con exquisito arte estaban  los tangos, grabó poco pero lo hizo con tal maestría que pocos lo mejorarían, su especialidad en los cantes más antiguos la dejo patente en sus grabaciones, todas recogidas tras su muerte en diciembre del 1929 por su aficionado más importante, el duque de Alba. 
         Gracias a esta circunstancia ha podido en  un futuro inmediato oírse los cantes de este isleño.
                                               EL CHATO DE  LA ISLA
            De nombre José Llerena Ramos nació en el año 1.926 y murió en la localidad madrileña de Fuenlabrada a los ochenta años de edad. Su apodo de El Chato, claramente como consecuencia de la fisonomía de su rostro, le hizo famoso hasta incluso después de muerto, “el chato más chato que cantaba porque había nacido para cantar”, llegó a escribir en el País Ángel Álvarez Caballero el 7 de agosto de 2006.

         Cuentan que empezó a  Cantar con apenas ocho años y lo hacía en los tranvías del trayecto Cádiz- San Fernando, donde realizaba sus cantes para luego pedir unos reales, algunos días llegó a cobrar hasta catorce pesetas con lo que se podía alimentar toda su familia.
         Caracolero de convicción, el mismo Chato decía de Manolo Caracol con quien compartió escenario en los Canasteros que fue el mejor cantaor que escuchó en su vida. Destacó por su finura en el cante,  pero sobre todo para bailar, cosa que realizó durante algo más de veinte años entre cabarets gaditanos, La venta Vargas, para más tarde en el 1961 marchar a Madrid, trabajando en las Brujas, en reuniones y fiestas privadas donde él comentaba que se encontraba a gusto
                        




viernes, 6 de septiembre de 2013



ENTREGA Nº 43       7 DE SEPTIEMBRE DE 2013 

         La Isla y el Flamenco (1)

         San Fernando, La Isla representa también un eslabón importantísimo en esta flamenca cadena  que forma  la  comarca de Cai y los Puertos, y no sólo por los muchos nombres ilustres que de la isla salieron como El viejo la Isla, su hermana María Borrico con su sello personal en la siguiriya, el Niño de la Isla, el Chato de la Isla, Álvaro de la Isla, Tina Pavón,  La Niña Pastori o el mismísimo Camarón,  IV llave de oro del cante, sino por su particularísima forma y manera de hacer del flamenco un cante tan propio, citando sólo como ejemplo su siguiriya corta de la isla, que tan magistralmente nos transmitió el puertorrealeño Cojo Pavón.

         Hablar de la historia del flamenco en esta comarca de los puertos, amén de los ilustres mencionado, es hablar de su más emblemático lugar de encuentro, La Venta de Vargas.

          En el año 1924 Catalina Pérez se hace con el arrendamiento de una Venta llamada Eritaña que pronto se hace famosa por su excelente cocina. En 1935, Juan Vargas compra el negocio pasando desde entonces a llamarse Venta de Vargas.

         Poco a poco  la Venta de Vargas se fue convirtiendo en lugar de encuentro de todo lo relacionado con  el flamenco, adquiriendo gran prestigio entre los cantaores y aficionados hasta convertirse en algo así como  la catedral del flamenco de Cádiz.



         Artistas como Caracol, se dice que Camarón le cantó siendo aún un niño, Lola Flores, Chato la Isla, el propio Camarón tiene grabaciones en directo,  Alvarito de La Isla, Pericón de Cádiz, Aurelio Sellés, La Perla de Cádiz, Manuel Monge, Pansequito, Bernarda y Fernanda de Utrera, Cojo Peroche, Manolo Vargas, Beni de Cádiz, Rancapino, Chano Lobato, Manolo Brenes, Juanito Villar, Pablito de Cádiz,  El Bohiga, Cojo Farina, Joselito de Chiclana, Capinetti, Niño de Los Rizos, Gineto, Pilar y Juan Ogalla, Jesús Guerrero y más recientemente otros grandes nombres como Sara Baras o Niña Pastori, realizaron actuaciones sublimes en esta enigmática venta.

         La siguiriya corta de la Isla, creada por el Viejo de la Isla fue interpretada y grabada por grandes artistas como Chacón o Pastora Pavón a quienes les sirvió de base para, con algunas modificaciones en sus tercios, crear luego magistrales estilos.

         Muchos estudiosos afirman que la siguiriya del Viejo de la Isla fue una de las más grabadas en los primeros años del pasado siglo.

         Otra forma muy particular es la que interpretara María Borrico, estilo este también  que desde la segunda mitad del siglo XIX, sirviera de macho en cantes como la Liviana.

         Independientemente de los encuentros flamencos en reuniones familiares, fraguas como la de Luis Monje (padre de Camarón), o la mencionada Venta, es de destacar los trabajos que los buenos aficionados de la Tertulia Flamenca de la Isla realizaron en pro del flamenco desde su fundación en 1974, así como los de la Peña El Chato de la Isla o la dedicada al gran cantaor isleño Camarón de la Isla.





sábado, 31 de agosto de 2013


ENTREGA Nº 42       30  DE AGOSTO DE 2013 

                                                Desde Sanlúcar al Puerto
                                                hay un  carril
                                                que lo ha hecho,
                                                las Mirris de di y veni

Sanlúcar: Sus cantes y sus familias cantaoras

         También en estal área flamenca de Cádiz y los Puertos , encontramos a Sanlúcar de Barrameda, que no sólo le da a los palos flamenco las rosas, los caracoles y las romeras, todos ellos cantiñas de Cádiz por excelencia, un sello especial sino que además y basado en intérpretes como los de la familia Bocheque , crearon el mirabrás.
                           


         En el siglo XIX se instalaron en la ciudad una familia gitana  apodada Los Bochoque que se dedicaron al trabajo de la fragua y en este lugar de trabajo y familiar de la Plaza de la Fuente Vieja,  se escucharon cantes de miembros de esta familia como Tío Frasco La Mica, María la Mica, Las Mirris (Primas de los anteriores), Pepa La Bochoca, Pepe Bochoque o Miguel de la Pepa.
                                       PERICO FRASCOLA
Nombre artístico del cantaor Pedro Serrano Carrasco. Nació en Sanlúcar de Barrameda en 1883. Fue el creador de una toná, la que lleva su nombre. Falleció en 1915. A Perico Frascola se le debe varios y antiguos estilos de cantes de los Puertos como siguiriyas o la propia Toná y Liviana. Este añejo cantaor dejó una muy buena herencia en su Sanlúcar natal, que conservó y nos la transmitieron entre otros cantaores como Ramón Medrano…

                                      RAMÓN MEDRANO FERNÁNDEZ
 Cantaor gitano, siempre se le ha conocido con su propio nombre artístico de RAMÓN MEDRANO, nació en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) en el año de 1906 y murió en Sevilla en 1984. Su mayor interés flamenco reside en que era conocedor de muchos romances y otros cantes antiguos que le habían transmitido sus mayores. Aunque formalmente no fuera un cantaor extraordinario, todos los estudiosos coinciden en señalar su enorme valor como transmisor de cantes antiguos y de gran pureza, algunos de los cuales dejó afortunadamente grabados.
Participó en el Festival de Cantes de los Puertos de El Puerto de Santa María en 1971 y 1974. Fue un cantaor de los estilos del cante más antiguos de Sanlúcar como las gilianas, las rosas, cantiñas y seguiriyas. Su abuela "La Bizca" murió en 1954 con 104 años y era portadora de todos los cantes de su casa, tal como su tío Félix Serrano Medrano

El Mirabrás
Originario esta cantiña  de un primitivo pregón, se dice de él que su pegadizo ritmo, su melódica línea y sus inverosímiles variantes le convierte en una verdadera joya de estos cantes ligeros y festivos, representando el Mirabrás de lo más bello en lo que a variaciones se refiere de las cantiñas.

Al igual que las otras cantiñas, se acompañan con el mismo toque que las Alegrías, haciendo sus letras alusión en un principio al pregón de fruta:

                                               "¡Ay! Que Mirabrá
                                                              y que mirabrandito viene,
                                                              mirabrandito vá.

Aunque antes se puede apreciar como dice Blas Vega adaptaciones en sus letras principales de alguna canción liberal del Cádiz de las Cortes.

                                               "A mi que me importa
                                                            que un rey me culpe,
                                                            si el pueblo es grande y me abona.
                                                           Voz del pueblo, voz del cielo."

         El mismo Blas Vega también nos dice lo incierto del nombre de esta cantiña y alude aunque sin fundamento sólido, según el mismo nos indica, que el vocablo mirabrás, pudiera ser fruto de una interpretación como corrupción fonética del final del estribillo mira Blas o mira y verás.


Muchos flamencólogos opinan que es a partir de Tío José el Granaíno que adaptó a este compás un pregón que aparece en la zarzuela del maestro Soriano Fuertes "El tío Ceniyitas", aunque otros dicen que la música la puso "El Granaíno " de una cantiña llamada " El Almorano " cuyo estribillo sirvió para dar nombre al Mirabrás.   
         La Peña Flamenca Puerto Lucero (nombre antiguo de la localidad),  organiza cada verano el concurso "Noches de Bajo de Guía" en defensa de la pureza del arte flamenco y de su particular cantiña: el mirabrás.

                           
         Un ejemplo del trabajo que los componentes de la Peña realiza fue el reconocimiento a los flamencos y flamencas en la final de la edición del XXI Concurso de las “Noches de Bajo Guía” con el azulejo  que en la Fuente Vieja (lugar de encuentro de los flamencos sanluqueños) descubrieron y en donde se inmortaliza los nombres de todas la personalidades flamencas de Sanlúcar de Barrameda
         Un emotivo acto como colofón al Concurso de 2010 en el que aparte de las autoridades locales, intervino Encarnación Marín La Sallago quién recordó como los gitanos y entre ellos su bisabuela “La Gongue”, cantaban alrededor de la Fuente Vieja.
         En dicho azulejo, obra del escultor se leen los nombres como:
         Tío Frasco, María la Mica de la familia Los Bochoques, Perico de la familia Los Frascola , Fernando  de la familia Los Mezcle, Las Mirris, Pepe Sanlúcar de la familia Los Anciá,Tío José el Granaíno, El Tuerto La Peña, Félix Culqueja, Diego Antúnez, Antonio Espejo, El Peo, El Quijá, Ramón Medrano, La Joaquina, La Sallago, María Vargas, Antonio Jurado "El Nono" y Laura Vital entre otros cantaores o cantaoras, guitarristas como Esteban y Antonio Sanlúcar, Isidro Sanlúcar, Diego Gómez, Manolo Sanlúcar, junto a bailaoras y bailaores  como La Tuerta, La Bizca, Alfonseca, El Trompo.



viernes, 23 de agosto de 2013




ENTREGA Nº 41       23  DE AGOSTO DE 2013 

                        Cantaores de Puerto Real

EL COJO PAVÓN

 JUAN PAVÓN SUÁREZ

         Este cantaor gitano está considerado por los grandes estudiosos del flamenco como uno de los grandes cantaores, de los que expresan los cantes con mucha pureza gitana.

         De nombre artístico  El Cojo Pavón, Nació en Puerto Real (Cádiz) en el año de 1.895, muriendo  en su pueblo natal el día 8 de Febrero de 1987. Fue hijo de la cantaora y bailaora La Curra. A los cinco años le cantó a Enrique El Mellizo, en el barrio gaditano de Santa María.

         Su trayectoria artística estuvo alternada con diversas  actuaciones en público y en  reuniones de cabales, cantando junto a las figuras de principio de siglo. El Cojo Pavón fue un cantaor de  amplio repertorio, no grabó en discos hasta los setenta y cinco años cuando lo hizo para la obra Magna Antología del cante flamenco, con la guitarra de Félix de Utrera, en 1.971

         Una de sus más significativas actuaciones en festivales, tuvo lugar en 1.974 en El Puerto de Santa María durante la IV Fiesta del Cante de los Puertos.
                           

         En Puerto Real,  su tierra natal, en 1.978 le fue tributado un homenaje que se celebró  en el Cine Sasián y que contó  con la intervención de los poetas Juan Antonio Campuzano y José Luís Tejada junto a numerosos artistas flamencos, recibiendo una placa de plata del ayuntamiento.

         Este gitano cantaor y maestro barbero, entre otros palos del cante destacó por su estilo muy personal, interpretando magistralmente “su malagueña, soleá  de Cádiz y los puertos, rumbas, romances  o   la siguiriya corta de la Isla.”
Enlace que se recomienda para oír varios cantes: soléa, romances, rumbas..)

         Eliseo del Puerto, al igual que El Cojo Pavón, este cantaor puertorrealeño participó en algunas fiestas del Cante de los Puertos y es que José Almendro Díaz aunque naciera en Puerto Real en 1913, utilizó el nombre artístico de Eliseo del Puerto, pues durante muchos años residió y actuó en el Puerto de Santa María, acudiendo a reuniones cabales con Aurelio de Cádiz, Pericón  o Manolo Vargas. Destacó Eliseo en los estilos más puros de los Cantes de Cádiz y los Puertos.


Antonio Cruz Ortega,

         Aunque nacido en la provincia de Huelva desde muy pequeño se traslada con su familia a Puerto Real. Antonio es con toda seguridad uno de los cantaores más puro que ha dado esta tierra.

         De muy joven conoce a Monís, un gran aficionado de la localidad de quién aprende, como él mismo dice,  no solo a cantar los distintos palos del cante sino el gusto por la pureza,  la defensa de los cantes más antiguos que Antonio ha interpretado a través de los años con verdadera maestría.

         Destaca Antonio por  su sensibilidad musical (heredada de su padre) a lo que hay que añadir la calidad de su voz que junto al encuentro de Monís ha hecho de Antonio Cruz todo un cantaor del cante jondo y prueba de ello es el concurso nacional de cantes por siguiriya que obtiene en el  mismísimo Jerez de la frontera, uno de los puntales de la jondura flamenca, verdadera fragua del cante gitano.

         Además de gran cantaor Antonio ha dedicado gran parte de su vida a la actividad flamenca desde su participación como directivo en la peña puertorrealeña Canalejas de Puerto Real de la que ha sido presidente.



Juan Muñoz “el Polvorilla”

         Una expresión muy usada en el flamenco es “cantar a gusto” o con “qué gusto canta”,  pues bien en el caso de Juan el Polvorilla esta expresión podemos afirmar que le hace verdadera justicia ya que este gran aficionado es de los cantaores que con más gusto canta.

         Desde muy joven ha alternado sus trabajos con las reuniones flamenca para ganarse alguna ayudilla, como solía decir, pues para mantener a su familia, a su numerosa familia todo era poco. Tal vez y esta es una opinión muy particular del que modestamente esto escribe, tal vez si su circunstancia hubiese sido otra, o quizá le hubiera tocado vivir otra época, hoy en día hablaríamos del Polvorilla, como uno de los grandes artistas de nuestro arte, pero la vida ha sido muy distinta y esta buena persona y buen aficionado ha sido muy reconocido  por la ciudadanía puertorrealeña y hoy en día se puede disfrutar de sus añorados recuerdos y de sus cantes en la voz de un hijo suyo que ha heredado de su padre ese arte tan  nuestro a la par que su nombre de Polvorilla.

         Además de estos buenos cantaores encontramos en la villa puertorrealeña un bueno número de cantaores de entre los que destacan José Ramos “Chaconcito”, buen aficionado y estudioso del flamenco como lo demuestran sus artículos en la revista local El Dique o el gran conocedor y buen cantaor de los cantes maireneros Manuel López Aguilar “Manolín”, cabe también nombrar en este apartado al gran amigo del flamenco, puertorrealeño nacido en el Puerto de Santa María José María Otero “Farina” quién al igual que Antonio Cruz, fue presidente de la peña flamenca puertorrealeña”Canalejas de Puerto Real”.

         Ya más jóvenes encontramos a Antonio Traverso “El Colorao, ahora dedicado a trabajar buscando nuevos valores desde su escuela flamenca cosa que compagina con sus actuaciones en peñas del entorno gaditano o en colaborar con varias academias de bailes, por otra parte el anteriormente mencionado Juan Muñoz “Polvorilla hijo”  o la flamenquísima Rocío Fantoba dos jóvenes valores con muy buenos conocimientos, y saber hacer siendo el futuro del cante en esta localidad gaditana de los que con toda seguridad pronto se hablará de sus flamencas cualidades.