sábado, 18 de octubre de 2014

La Perla (2)

                            
ENTREGA Nº 101  18  DE OCTUBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE

LA PERLA DE CÁDIZ (2)

En 1. 961 actuó en conocida Cueva del pájaro azul y en el sesenta y dos obtuvo el primer premio especial de bulerías en el primer concurso- festival de arte flamenco de cante, baile y toque que se celebró en el jerezano teatro de Villamarta. Este mismo año grabó su segundo disco con la casa discográfica Hispavox y fue contratada para actuar en los tablaos de la capital hispalense, El Guajiro y Los Gallos, donde pudieron apreciar el arte de La Perla con cantes por cantiñas, fandangos, tientos siguiriyas soleares o su excelente compás en los tercios por bulerías, terminando el año con la grabación de dos nuevos discos con la misma casa, Cante Flamenco I y II.

Al año siguiente de nuevo en Madrid actuó en la inauguración del tablao Los Canasteros, contratada por Manolo Caracol, junto María Vargas y Fernando Terremoto con los toques Melchor de Marchena y Paco Cepero. Durante los siguientes años destacó como primera figura sobre todo en el tablao El Duende contratada por Gitanillo de Triana y su esposa Pastora Imperio, fue el año cuando grabó con la casa Fontana Mi niño torero y cuando apareciera publicada en la prensa madrileña los nombres de  Trini de España, el Güito, Camarón y La Perla de Cádiz como los cuatros ases del Flamenco.

Hasta el año 1968 que fue cuando inauguró la Venta Tablao (La Perla de Cádiz)  junto a la conocida Venta El Maca en la carretera de Puerto Real al  Puerto de Santa María (allí actuaron lo mejor del elenco flamenco de la actualidad como Manolo Caracol, Antonio Mairena, Fernando Terremoto, Juanito Villar, Camarón, Rocío Jurado, Marife,… sin que faltara sus actuaciones  siempre reclamadas por los buenos aficionados.) y cuando el gran cantaor gaditano Aurelio Sellé le entrega el galardón del Primer Premio del I Certamen de los Cantes de Cádiz o cuando acude desinteresadamente a “la Olimpiá Flamenca de Barcelona” en beneficio de la comunidad gitana de Barcelona, sus éxitos son continuos bien en el gaditano cortijo de los Rosales (en el 65 recibe la Rosa de Oro) o bien cuando graba de nuevo con Columbia dos  discos (Alegrías y penas de Córdoba y Toros en el Puerto y en Jerez) o bien cuando comparte cartel en el espectáculo Parada Gaditana con los Jinetos, Porrina de Cádiz, el cojo Farina de Chiclana, Pablito de Cádiz, el conocido humorista puertorrealeño Luis Zaldívar “El Guarino”,  el tocaor Niño de los rizos…




En el año 1972 y como consecuencia de un accidente,  La Venta el tablao tuvo que ser cerrada, desapareciendo lo que hasta entonces fue considerada como un verdadero Santuario Flamenco

Ese mismo año es contratada en el madrileño tablao Torre Bermeja, compartiendo cartel con Camarón, José Mercé, Rancapino, Cepero y Habichuela, entre otros y graba con Belter  sus dos últimos discos: Tronío Gitano y Tangos del dinero

Dos años más tarde, concretamente el 10 de enero del 74,  por iniciativa de Félix Rodríguez  y de Curro la Gamba se le organiza  un gran espectáculo homenaje en el Teatro Andalucía con la participación de  La Paquera, Fernanda y Bernarda de Utrera, Camarón de la Isla, Fernando Terremoto, El Beni de Cádiz, Felipe Campuzano, Fosforito, Pansequito, Chano Lobato, La Sallago, Paco Solano, Alfonso de Gaspar, La Inés, José Vargas el Mono, Orillo del Puerto, Pablo de Cádiz, Diego de Margara, Manuel y Juan Morao, Parrilla de Jerez, Niño de los Rizos, Antonio Núñez, Joaquín del Puerto, Juana la del Pipa, Guarino, la Chicharrona, Jineto, su hermana Manuela la del Barrio, Cuadro de los Viejos de Televisión Española, con Manuel de Jesulito, Pepa Campos, El Berza de Jerez, Angustita del Puerto, Rafael Pablera, Agujeta, Matilde Coral, Rafael el Negro, recibiendo La Perla la insignia de oro de la peña Flamenca Enrique el Mellizo, gran colaboradora de este grandioso evento flamenco.

                           

Antes de ese desafortunado domingo de septiembre,  todavía fue capaz de cosechar grandes éxitos como los de la primavera de 1974 en el Parque de los Príncipes sevillano con un  festival (La Noche de las Cantaoras) junto a La Sallago, La Paquera de Jerez, La Fernanda y la Bernarda de Utrera y con el baile de Manuela Carrasco,  la  II Noche Flamenca de la Peña El Mellizo del 20 de agosto (última actuación en público) aunque según nos cuenta Félix Rodríguez (tal vez el más entusiasta, seguidor y estudioso de La Perla de Cádiz, su vida y su arte) cuando cantó por última vez fue precisamente en mayo de 1975 en el bautizo de Rosa, hija del mencionado Félix, junto a Fernanda de Utrera y Chano Lobato  (padrinos de la pequeña Rosa, llamada así en homenaje a la madre de la Perla, Rosa la Papera), y varios grandes como Santiago Donday, María Núñez de Chiclana, El Capullo, Manuel Moneo entre otros.

Como antes se ha mencionado tan sólo con cincuenta y un año, nos dejó La Reina de los cantes de Cádiz y a pesar del tiempo que ha pasado todavía se le recuerda y no sólo por el homenaje que a título póstumo se le hiciera en la IV Noche Flamenca o con la fundación en 1979 de la Peña Flamenca La Perla de Cádiz  en el Barrio de Santa María sino que cada vez que alguien en la tacita se arranca por Alegrías, por fiestas o por Nana, está actualizando el recuerdo y los éxitos  de esta gaditana que llevaba en cante en la sangre.
 "Duérmete, Curro mío…"





sábado, 11 de octubre de 2014

La Perla -1-

ENTREGA Nº 100  11  DE OCTUBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE

                                                   -31-
LA PERLA DE CÁDIZ (1)
  
En el gaditano barrio de Santa María que como dicen los estudiosos de este arte,  fue crisol de maestros del flamenco, nació la que sería Reina de los cantes gaditanos por excelencia, allí en ese gitanísimo barrio vio por primera vez la luz ANTONIA GILABERT VARGAS “LA PERLA DE CÁDIZ “.

El tocaor Juan Gilabert y la cantaora Rosa Vargas Fernández (Rosa la Papera) a la sazón padres de este genio, vivían en la casa número 28 de la calle Botica y allí el 9 de junio del año 1924, trajeron para goce de la cultura flamenca, la más grande cantaora que ha dado la historia flamenca gaditana.

Cuentan que la voz de La Perla fue una de las más flamencas que dio el flamenco, destacando en especial en palos como  alegrías, bulerías, soleares, tientos, tangos, saetas…

De su madre La Papera, de su tío Joseíco o de sus tías Manuela La China y Remedio, todos del barrio de Santa María, donde poco a poco se va fraguando su arte, heredó Antonia todo su, más tarde majestuosidad, su compás y ese duende tan gaditano y  gitano,  por lo que se llegó a decir que La Perla llevaba el cante en la sangre más que en la cabeza.




Cádiz siempre la recordara
porque ha tenido a la Perla
la más grande cantaora
de toda su provincia entera
con su arte gracia y compás
era para su Cádiz la reina
 
Se casó con Francisco Torres Tejada, Curro la Gamba, gran cantaor por soleares y bulerías, en la iglesia de la Merced el 30 de julio de 1948 y de este matrimonio nacieron Francisco y José.

Hasta su desaparición un desgraciado domingo, el 14 de septiembre de 1975 y con tan sólo 51 años, cuando estaba en su plenitud artística, gozó de gran fama en el difícil mundo del flamenco como así se lo irían reconociendo año a año desde sus inicios en 1959, cuando participa en el Concurso Nacional de Córdoba y consigue el primer premio de bulerías y alegrías.

A partir de ahí, conocido sus compás en los cantes por fiesta, fue reclamada por toda la geografía flamenca participando como ejemplo en el tablao Zambra de Madrid, donde  en 1960 debutara junto a grandes cantaores como Manolo Vargas, Pericón, Rafael Romero, Juan Varea entre otros.  Su rápida popularidad le hizo  grabar con la casa Columbia su primer disco titulado: Sevilla, cuna del arte flamenco o trabajar en el espectáculo Cantamos con el corazón con El Beni de Cádiz, Manuel Soto Sordera, Juanito Maravillas, Félix de Utrera…, recorriendo con ellos los mejores teatros  de Andalucía.





sábado, 4 de octubre de 2014

La reina de la soleá

ENTREGA Nº 99  4  DE OCTUBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE

                                               -30-

                                      FERNANDA DE UTRERA
Es difícil hablar de flamenco de Utrera y no pensar instantáneamente en Fernanda Jiménez Peña, no acordarse de su compás por bulería, de lo soberbio y racial de su cante por soleá, de cómo fue capaz de interpretar la soleá de tal forma y manera, con tanta grandeza , que  le ha hecho sombra a la creadora  y maestra de sus cantes, soleares que le llega a través de Rosario del Colorao y es que Fernanda de Utrera y según opiniones de grandes críticos flamencos con su negra voz rota, araña los sentidos y  ha elevado  tan alto el cante por soleá heredado de Mercé la Serneta que  muchos la considera como la mejor cantaora  por soleá de la historia del cante.


Nació Fernanda en Utrera el 9 de febrero de 1923, nieta del Pinini, uno de  los pioneros del cante en Lebrija, quien aunque no se dedicara profesionalmente al cante era muy conocido en Utrera, son como ha dicho en varias ocasiones Bernarda, su inseparable hermana, “cantaoras de nacimiento”
                                     
Toda su carrera artística está ligada a su hermana Bernarda, formando desde muy pequeñas, cuando los grandes flamencos iban a visitarla a su casa de Utrera, un gran grandioso dúo flamenco, toda su flamenca  vida estuvo llena de éxitos actuando en  los mejores escenarios del mundo, una carrera plagada de premios, cincuenta años inseparables desde que en 1957 y de la mano del Maestro de Mairena iniciaran su andadura por tablaos como Torre Bermeja, Las Brujas, Zambra y así hasta recorrer todo el mundo llevando ese compás, esa bravura, ese rancio y jondo sabor flamenco con sabor a primitivo cante grande.

El cante nace en tu cuerpo
para sentirlo y vivirlo
con mucho talento,
lo has llevado tan alto
que ere la reina del flamenco,
ganando el mejor afecto
de todo buen aficionado,
que te adoran y desean 
el mejor monumento.
Cincuenta años de defensa de la pureza flamenca hasta que el 24 de agosto de 2006 y tras varios años sufriendo la enfermedad del alzheimer, falleció en su propia casa familiar, aunque antes en  marzo de 2003 se celebró un homenaje a su persona y a su carrera  que congregó a las más destacadas figuras del flamenco.



En el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba del año 1957 consiguió el premio de soleares y bulerías, en 1966 el de Mairena del Alcor,  un año después en Jerez de la Frontera fue premio Nacional de Cante de la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera, el XII Potaje de Utrera de 1968 fue dedicado a la figura de Fernanda de Utrera por su trayectoria flamenca…son entre otros  los muchos premios obtenidos pero además de participar en películas como: Duende y misterio del Flamenco, La novicia rebelde y Flamenco.

La Junta de Andalucía le concedió en 1994 la medalla de plata de Andalucía. Es Hija predilecta de Utrera en 1994 y  de la provincia de Sevilla en 2006, en 2003 se le concedió Medalla de Plata al Mérito en el Trabajo y en 2005 Medallas de Oro al Mérito en Las Bellas Artes.

sábado, 27 de septiembre de 2014

La Macaca

ENTREGA Nº 98  27  DE SEPTIEMBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE

                                               -29-

ENRIQUETA DÍAZ “LA MACACA”
Durante el último tercio del siglo XIX  y hasta mediado del XX, destaca en Cádiz una gran bailaora y cantaora de  nombre Enriqueta y de apodo “La Macaca”, casi todos los estudiosos coinciden en señalar a Enriqueta “La Macaca” como una excelente bailaora y excelente cantaora muy  entusiasta de los cantes grandes, los cuales realizaba con genialidad y buen gusto.
El nombre artístico se debió a Miguel Cruz “Macaca” gran cantaor con quién casara Enriqueta y con quien compartiera amén de su vida sentimental, toda su trayectoria flamenca. Con él junto a Pepa Oro, Dolores  “la Bizca”, Carmen “la Pichira”, Carlota Ortega, Juana Ortega, El “Niño Escacena”, El “Niño Elena” o Antonia Gallardo “la Coquinera” actuó  en el mes  de mayo del año 1903 en el Salón Filarmónico de la capital hispalense, aunque poco antes lo hiciera en el sevillano café de Silverio y  en 1905 en el Novedades.

Cuentan que fue una mujer  de extraordinaria belleza hasta el punto que se decía (según Fernando el de Triana)  que daba con su hermosura mucho relieve a su cuadro flamenco,  con el que durante varios años actuara en los distintos café que solían contratarla y que como consecuencia de su belleza en su momento se contó, parece ser en palabras del sevillano Pepe el de la Patrona, que Miguel Cruz, su marido,  fuera a la cárcel por matar a tiros a un hombre porque se metiera con La Macaca,  aunque otros comentaran que  Miguel apuñaló a un hombre por piropear a su mujer y que durante su periodo  en la cárcel Antonio Escribano escribiera "Enriqueta mancilló su honor de hombre, incidencia que le motivó un gran calvario el resto de su vida, acosada por constantes depresiones hasta que la madurez le llevó a la reflexión.”
 En 1935 Fernando el de Triana,  escribió sobre el marido de  Enriqueta “La Macaca” : 

"Cantó para bailar, como no cantó nadie mejor, aquellos cantes conocidos por Romera, Mirabrás, La Contrabandista, La tía "Petrola" y Los Caracoles, en el más castizo compás para bailar por alegrías, y no esa monótona lata que disfrutamos hoy por la evolución del tiempo"

"Antes lloraba por verte
 y ahora que solo me veo
beso la tierra mil veces". 


Al no encontrar vídeo alguno que nos recordara a La Macaca me ha parecido oportuno conocer a esta joven, que a mi gusto, canta "tan vieja" estos caracoles.


sábado, 20 de septiembre de 2014

Al Baile...¡La Macarrona!

ENTREGA Nº 97  20  DE SEPTIEMBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE

                                               -28-
                                  LA MACARRONA

 LA MACARRONA,  esta gitana del jerezano barrio de Santiago vino a la luz el 3 de mayo de 1870, hermana de María La Macarrona y sobrina de Tío Juan y tío Vicente Macarrón.  Juana Vargas de las Heras pues así es so nombre verdadero está considerada en la historia del baile flamenco como una de las iniciadoras pues ya desde muy joven, a la edad de ocho años, fue contratada en el café de la Escalerilla de la capital hispalense, donde la conoció el Mezcle y de allí pasó,  gracias a él al café malagueño de Las Siete Revueltas de Málaga, donde  actuó durante dos años para pasar luego a Barcelona y más tarde  tras su periplo por los cafés de la ciudad condal volver según nos cuenta el flamencólogo jerezano Juan de la Plata a Sevilla, concretamente al Café de Silverio.  En este conocidísimo café cantante actuó con artistas como: Lamparilla, Juana Antúnez, La Honrá, Salud Rodríguez, La Viuda, Rosario la de Roble, Mariquita Malvio, Antonio El Pintor, El Varea, El Macaco, Fosforito y don Antonio Chacón

      Bailaora de mucho tronío,
      conquisto el mundo entero
           con su arte del mejor poderío,
         siempre estará en el recuerdo
      como la mejor que a nació,
 para representar el baile
          de la historia que se ha tenido.

Compañeros de cartel pero en el café del Burrero fueron Fernanda Antúnez y La Mejorana donde estuvo buenas temporadas intercaladas con actuaciones en el café Romero de Madrid.

Su fama el reconocimiento de su arte traspasó las fronteras española `pues en el año 1889, debutó en el Gran Teatro de la Exposición de París,  para volver de nuevo  en 1912, dando un solo recital, en 1914, en el Café Novedades sevillano, con la Malena, La Sordilla, La Melliza, La Roteña, La Trini, Rita Ortega, La Macaca, La Junquera, El Tiznao y El Ecijano, obtuvo grandes éxitos , igual que  en 1918 en el Kursaal o  en 1923 en el  Salón Variedades.

Con la Antequerana, Faíco, El Estampío, El Mochuelo y Ramón Montoya en el Ideal Rosales de Madrid  realizó el espectáculo “Ases del arte Flamenco”  en el año 1922 y en el veinticinco en Sevilla actuó en la Parrilla del Hotel Alfonso XIII,  En 1926  de la mano del empresario Vedrines realizó una gira por los mejores escenarios españoles, destacando su  actuación  en el Monumental Cinema.

En 1933 participó junto con la Argentinita y otros veteranos artistas en el espectáculo “Las Calles de Cádiz”, recorriendo de nuevo la geografía española desde su presentación en Madrid.

En el teatro San Fernando sevillano en 1946, se le realizó un gran homenaje donde actuaron entre otros artistas como Pepe El Culata, La Malena, y junto a  jóvenes como Naranjito de Triana, Lolita Sevilla y Dolores La Algabeñita,  sin que faltar un poema de Ochaíta, recitada por el actor Rafael Cárdenas.

Fueron innumerables los estudiosos, escritores, poetas, personalidades dentro y 

fuera del mundillo del flamenco los que comentaron sobre la personalidad artística 

de La Macarrona, considerada como una de las más destacadas bailaoras de todos 

los tiempos como ejemplo  Fernando el de Triana,  escribió de ella: 

"Esta es la que hace muchos años reina en el arte de bailar flamenco, porque la dotó Dios de todo lo necesario para que así sea: cara gitana, figura escultural, flexibilidad de cuerpo, y gracia en sus movimientos y contorsiones, sencillamente inimitables. Cuando su mantón de Manila y su bata de cola salen bailando y hace después de unos desplantes la parada en firme para entrar en falseta, queda la cola de su bata por detrás en matemática línea recta; y cuando en los diferentes pasos de dicha falseta tiene que dar una vuelta rápida con parada firme, quedan sus pies suavemente reliada en la cola de su bata, semejando una preciosa escultura colocada sobre delicado pedestal. ¡Esta es Juana la Macarrona! He aquí la mujer más representativa del baile flamenco.” O la publicación del Diario de Cádiz del 12 de enero de 1889 referida a la  declaración del Shah de Persia, quien entusiasmado por el baile de La Macarrona en París, dijo  "Esta graciosa serpiente, es capaz de hacerme olvidar a todas mis almées de Teherán".



sábado, 13 de septiembre de 2014

La huella de los Perrate

ENTREGA Nº 96  13  DE SEPTIEMBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE

                                               -27-

                                      LA PERRATA

María Fernández  Granados, La Perrata aunque nacida en Utrera en 1922, casi toda su trayectoria la realiza en Lebrija junto a su marido el tratante de ganado Bernardo Peña. El ser nieta de Perrate  le hizo ser poseedora junto a su hermano Perrate de Utrera de una gran herencia flamenca, puro  legado de Lebrija y Utrera que la supo transmitir a sus hijos y nietos, sobrinos, encontrándose nombres ante señalados como Los Bacán,  los Peña…
                             
María La Perrata  a pesar de dejarnos muy buenas grabaciones, no se dedicó profesionalmente al flamenco, de su madre aprendió los cantes tradicionales que se oían en su casa por donde desfilaban los más grandes maestros del flamencos para escuchar los cantes que guardaba, nombres como sus hijos El Lebrijano o Pedro Peña, sus sobrinos Fernanda y Bernarda, El Turronero, Gaspar de Utrera o Pedro Bacán, pudieron sentir  y aprender  estos primitivos cantes como el caso del mismísimo Antonio Mairena, maestro de los  maestros, quién a menudo  solía acudir  por la casa de los Perrate para conocer de primerísima mano los viejos estilos,  que esta familia gitana atesoraba como jondo legado desde, tal vez antes del abuelo Perrate, primer conocido de esta saga tan flamenca.

La Perrata, se ha comentado muchas veces no fue cantaora que se escuchar fuera de la intimidad familiar o de reuniones de amigos o viejos conocido pero a partir de quedarse viuda, empezó una etapa y se le pudo oír cantar en público dejando incluso registrado su eco en algunas grabaciones como el recopilatorio Grandes cantaores del flamenco y su  colaboración en la serie Rito y geografía del cante
En 1941 fruto de la unión de Pedro Peña y María Fernández  La Perrata, nace en Lebrija Juan Peña el Lebrijano. Aunque con inicios de guitarrista,  de muy joven se da cuenta de sus virtudes como cantaor y los aprendizajes de su madre los va  asimilando poco a poco hasta convertirse en una de las grandes figuras, tal vez la más importante que dio Lebrija. 


Utrera la vio nace 
a la gitana más guapa,
una de sus flamencas 
llamada María la Perrata,
que dios la tenga en gloria
entre todos los grandes,
a la gitana más pura 
que mejor decía el cante,
todas las campanas 
están replicando a gloria,
porque saben que en el cielo 
está la más grande de las gitanas
del cante como  emperaora,
que a nacido en el mundo
y en toda España entera.
En el disco que grabó con sus hijos Pedro al toque y Juan El Lebrijano al cante se puede comprobar ese gran patrimonio que la familia los Peña y Fernández  (Perrate), destacando los romances que madre e hijo realiza así como la pureza de sus bulerías por soleá,
María Fernández,  La Perrata, nos dejó el cinco de febrero de 2005 pero su voz corta pero ágil, doliente y característica del cante femenino que se enmarca en la comarca de Utrero y Lebrijana,  sus estilos tan personales sin  salirse de los cánones de la familia, sus cantes  por  soleares, fandangos o soleá y bulerías propio de la que ha sido una de las cantaoras del más puro cante gitano que se conoce, nos dejó la huella de la continuidad de la saga a través de sus hijos, nietos y sobrinos ya nombrados, que hacen que perduren las formas, las maneras más jonda y primitivas que nuestro arte posee.



viernes, 5 de septiembre de 2014

La Niña de la Puebla


ENTREGA Nº 95  6 DE SEPTIEMBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE

                                               -26-

 LA NIÑA DE LA PUEBLA


La cantaora de la voz cristalina, la mujer como diría Manuel Martín Martín, de  la dul­zura luminosa del cante, DOLORES JIMÉNEZ  ALCÁNTARA “LA NIÑA DE LA PUEBLA” ha pasado a la historia de nuestra cultura como una de las  la Señoras  más importante de nuestro genuino arte, diría el profesor  Manuel Herrera  de Dolores que “en una época en la que triunfaba el grito, ella era la musicalidad y los matices”.
El 28 de julio de 1908 en la localidad sevillana de la  Puebla de Cazalla nace nuestra cantaora y poco después de nacer tuvo como consecuencia de una desgraciada infección la pérdida de la visión. Cosa que como era natural le marcó desde su infancia pero que no supuso obstáculo alguno para su gran carrera artística.

En La puebla de Cazalla 
que orgulloso están,
de haber tenido a la cantaora
más grande de toda la humanidad
de la historia del flamenco 
que no se podrá jamás igualar,
su ceguera fue como una bendición,
para alúmbranos los caminos
del cante como pura salvación,
siempre la recordaremos
en el cielo y en la tierra,
porque fue una gran emperaora 
Siendo del cante una reina. 


De su madre, natural de Morón de la Frontera, heredó su afición a cantar y de su padre ese afán de superación lema constante a largo de toda su vida, él le escribiría casi todas sus letras que La Niña interpretara por los pueblos de la provincia sevillana quienes se maravillaban de escuchar a la joven alumna de Pepe Marchena, quién sin conocerlo personalmente, fue el cantaor preferido de “la morisca” cómo suelen llamar a los nacido en la Puebla.

Una vez que el maestro de Marchena la conoció se la llevó de gira con su espectáculo haciéndola debutar en el Olimpia de Sevilla en 1931, para más tarde triunfar en el cine Valladares de la capital de España o en el Salón Olimpia madrileño.

Ese mismo año (1932) debutó también en el Teatro Fuencarral, junto a El Carbonerillo y El Corruco de Algeciras y grabó  por primera vez  para la casa Regal, sus conocidos  Campanilleros que tanta fama le diera y que no pararía de cantarlos hasta un mes antes de cumplir los 91 años, concretamente el 14 de junio de 1999, cuando actuando en la Peña Flamenca de Huelva, cayó sobre el escenario y a pesar de las rápidas intervenciones y de los traslados urgentes, nos dejaría víctima de una embolia cerebral.

Sólo faltaba unos días para recibir en Santiago de Compostela la Medalla de Oro de las Bellas Artes de manos del Rey Don Juan Carlos, pero ella pareciera que se quiso despedir antes como apareciera al día siguiente en la prensa, realizando su sueño, en un escenario y cantando por soleares.

La Niña de la Puebla también hizo sus pinitos en el cine, la ceguera nunca fue obstáculo para sus proyectos ya que ella, mujer culta donde las hubiera, fue una apasionada de la literatura pues cada vez que podía adquiría libros en Braille de escritores entre otros como Víctor Hugo, García Márquez, Cortázar, Roa Bastos… y aprender guiones cinematográfico no supuso problemas para ella y así en 1933 participó en la película Madre Alegría, en obras como  Sol y Sombra, de Quintero y Guillén o Cuando la noche es eterna de Diego Isern y Lloset, representándolas en toda España.

Ese mismo año conoció al que más tarde sería su esposo, Lucas Soto Martín “Luquitas de Marchena”, con su marido compartiría la mayoría de los espectáculos junto a los más grandes de su época y en muchos de ellos años más tarde también le acompañó sus hijos Pepa y Adelfa Soto.


 En el año 1986, en Málaga recibió un merecido homenaje, un grandioso espectáculo en el que actuaron El Tiriri, Curro de Utrera, Fosforito, Antonio de Canillas, Barquerito de Fuengirola, José Menese, sus hijos Pepe y Adelfa Soto, y Manolo Carmona entre otros intérpretes.
                          
A partir de ahí le hicieron muchísimos homenajes, pero sin embargo no pudo asistir al que se le dieran en Santiago  de Compostela  con la imposición de la Medalla de Oro de las Bellas Artes pues unos días antes la voz se le quebró, aquella voz tan templada que contrastaba con los timbres rotos del cante desgarra­do.