miércoles, 24 de junio de 2015

Fandangos de la Sierra

LOS PALOS DEL CANTE  -24-

FANDANGOS -2    (FANDANGOS DE HUELVA)

·        Fandangos de la Sierra



Poseen los fandangos de la zona serrana unos aires anónimos en general, y aunque se consideran de los de más reciente creación, algunos como el de Encinasola tienen sabor primitivo, otros como el de Santa Bárbara creado por Canalejas de Puerto Real a partir de un fandango natural y el de Calaña popularizado por el Cabrero con sus ecos de Jota Navarra. Sus letras van desde las patéticas y amargas de Cabezas Rubio a las dulces e ingenuas de Encinasola, pasando por laboriosas de las minas de Rio Tinto llenos todos ellos de sentencias y calidad poética.


Son estos fandangos por su  localidad como más importante y conocidos, los  cuatro de Zalamea la Real, el de Cabezas Rubia, Encinasola, Santa Bárbara, Río Tinto, Calañas, Almonaster la Real con cuatro distintos estilos (fandango de Santa Eulalia) y otros anónimos sin nacimiento demostrable en alguna localidad serrana concreta como son los llamados de la Sierra Alta.



                               "Hay un río en Santa Eulalia
                                         que le llaman Antolín,
                                         donde me lavé la cara
                                         la primera vez que fuí
                                         al río de Santa Eulalia."
                                         (Fandango de Almonaster la Real)



jueves, 18 de junio de 2015

Huelva y sus fandangos -1-

LOS PALOS DEL CANTE  -23-
FANDANGOS -2    (FANDANGOS DE HUELVA)

Los fandangos de Huelva forman un conjunto de distintos estilos, distinguiéndose las numerosas variantes de estos fandangos por su cadencia y ritmo, algunos son bailables y otros dotados de la personalidad de su intérprete. Si cuando se comenta el fandango en general vemos cómo hay zonas con sus características particulares y así según sea de la parte malagueña con los abandolaos o de la zona levantina con los mineros, se comprueba las variantes de estos fandangos por sus localidades, llegando a Huelva estas variantes alcanzan su cénit ya que casi se puede decir que no hay localidad onubense que no tenga su estilo particular de fandango, a cual más bello, valiente, espontáneo, profundo, popular...


Los fandangos de Huelva nacieron en un principio para el baile, siendo a partir de siglo XIX cuando se hacen más lento y empiezan a diferenciarse para escuchar, teniendo estos primeros unos estribillos muy pegadizos que los diferenciaban de entre ellos y con los más flamencos o para escuchar, cosas que actualmente se está perdiendo pero que con la ayuda de grandes cantaores como los actuales y con el trabajo constante que los buenos aficionados de las peñas flamencas de Huelva están realizando, es de esperar no sólo el rescate de ellos sino de colocarlos en el  lugar que por cultura le corresponden, y a los dieciséis que actualmente conocemos se le añadan algunos más con estos sabores arcaicos como:

                                       - " Tápate María, tapaté...
                                       - " Que ven aquí, ay, pichona mía...
                                       - " Que bonito es el fandango...
                                       - " Que quítate der só, que te quemas....
                                       - " No la llames, que no viene....
                             O la fórmula usada por Pastora Pavón "La Niña de los                                             peines” en repetir de manera inversa los tres últimos versos                                    del fandango o el mismo entero, con una música concreta                                                              para este estribillo.

José María de Mena, nos dice que estos fandangos proceden de un remoto folclore celtíbero, emparentando en su forma estrófica con la seguidilla manchega.

                               "Fandango ¿dónde has nacío
                                         que to el mundo te conoce?
                                         Yo nací en un rinconcillo
                                         que Alosno lleva por nombre,
                                         donde le dan el dejillo."

Aunque a ciencia cierta nadie puede decir cual de las "fandangueras" localidades de la vieja Onuba es la cuna del fandango, todos coínciden en que podría ser ALOSNO  la  villa de donde saliera ese fandango primitivo que diera lugar después a esa amplísima gama de variantes no solo en la localidad alosnera sino en toda la provincia de Huelva, y así podemos clasificar los fandangos de Huelva por sus localidades, estableciendo tres zonas según sean de la Sierra, del Andévalo o del litoral.








jueves, 11 de junio de 2015

Los Fandangos

LOS PALOS DEL CANTE  -22-

FANDANGOS -1-

Según nos dice el Diccionario, fandango  es un tipo de danza española antigua con un movimiento vivo y un compás de  tres por cuatro, siendo actualmente un cante libre de compás con un quinteto de versos octosílabos.

Volviendo a su origen hay quien hace derivar la palabra fandango de la portuguesa Fado (en Portugal a comienzo del XVI se usó el vocablo "ENFANDANGADO " para designar un canto popular). Ya en 1.705 en el entremés anónimo "El novio de la Aldeana" se encuentra el término fandango, por otro lado el  deán Manuel Martín describía en l.712 al fandango como danza de Cádiz desde hace muchos siglos dándosele un origen àrabe. 

Andrés Salom al hablar del fandango aseguró que es un cante fronterizo y que se musulmaniza de forma paulatina al avanzar los cristianos hacia el sur en su lucha contra el imperio árabe, tomando de esta forma el fandango diversos nombres: muñeira, fado, jota...., y en Andalucía fandango; proliferando tanto que raro es el pueblo que no tiene su forma particular de concebir el fandango no bailable ya sino para escuchar, pudiéndose clasificar los fandangos para un mejor estudio de ello dado su complejidad y sus muchas variantes de la siguiente forma, aunque no de la única y así encontramos formas en Málaga, en el  Levante español y en Huelva, además de los conocidos como personales o artísticos. 


  
Existe un estilo además de fandango llamado fandango por soleá, sólo cantado por verdaderos especialistas en donde se combinan la estructura del fandango con el difícil compás de la soleá.
                                                          "Momaíta,
                                                            Dicen los niños chicos cuando lloran
                                                            mientan la palabra de Momaíta
                                                             en cambio los de la Cuna,
                                                             cuando rompen a llorar
                                                             no dicen palabra ninguna."

Como se aprecia en este fandango interpretado muchas veces por Fernando Terremoto y por Chano Lobato (éste generalmente para bailar por soleá), su métrica es totalmente libre distinta de ese quinteto octosílabo con compás tres por cuatro que se hablaba al principio sobre el origen de ese fandango como tipo de danza española.

En Málaga una amplia gama de formas y estilos se encuentra bajo el sobrenombre de los fandangos de Málaga, unos  con nombres locales como la Rondeña, otros los Verdiales, denominados por muchos como cantes malagueños vernáculos y las primitivas Malagueñas junto a las variantes que de ésta se hacen fuera de las fronteras de Málaga originándose una rica y amplia variedad de malagueñas personales.

Se incluyen en este apartado  por derivar de ese primitivo fandango local de Granada la granaína y la media granaína sin que esto suponga que deriven de algún tipo de fandango malagueño. El criterio sólo es de zona geográfica, Los verdiales y los cantes abandolaos malagueños como: la anteriormente mencionada Rondeña, Jabera, Cante de los Marengos, Jabegote, Zánganos de Puente Genil, Fandangos de Lucena y Cabra.

En las cuencas mineras de Linares, Almería o en la región murciana, Cartagena y la Unión encontramos los llamados cantes mineros o cantes de levante con la Minera, Taranta, Taranto, Levantica,  Murciana, Cartagenera.



En Huelva encontramos una gran variedad de fandangos con nombres propio de la localidad donde se creara y así encontramos tres comarcas cantaoras como son el Andévalo, La Sierra y El Litoral.

Todos estos estilos merecen su reconocimiento y estudio especial por lo que en próximas entregas trataremos de comentar las características de ellos,  uno a uno.


jueves, 4 de junio de 2015

La Debla

LOS PALOS DEL CANTE  -21-

DEBLA

De  la Debla,  otra forma de toná,  ya que en  principio  fue llamada Toná de la Debla, lo más significativo es la grandeza y lo desconocido de la historia de su nombre ya que, al parecer, DEBLA puede significar de: cielo, Dios, Diosa, destacando el de Diosa Grande; pues se trata de una expresión del sánscrito con la que en flamenco se designa a una forma de Toná que terminaba antiguamente añadiendo "Deblita Barí o Barea", quizá Diosa grande y buena.

Según afirma Ricardo Molina en su libro "Obra Flamenca",  los gitanos sólo saben que Debla significa Diosa Grande y nada más, pero que ellos en tiempo muy remoto adoraron a esa "GRAN DIOSA" como otros pueblos indoeuropeos.

Uno de los cantaores que más aportó a la dignificación de este grandioso "palo" fue, sin duda, Tomás Pavón.
La forma estrófica de la Debla es idéntica a la de la Toná, o sea, cuatro versos con rima asonante en los pares.
                                                           "Desvarío del sentío
                                                 como esvarían los locos,
                                                 si aún no he tirado piedras
                                                 me ha faltaíto muy poco."      
                                  (Al final suele añadírsele la expresión"Deblita Barí o Barea)   

Hoy en día y tal vez desde que allá por 1950 cuandoTomás grabara esta Debla, la mayoría de los cantaores aunque unos con más acierto que otros siguen esta escuela, dándose el caso que muchos aficionados para identificar este palo flamenco recurren a la conocida letra de Tomás y a partir de ahí ver su musicalidad, sus tonos, su dureza y su similitud o diferencia con cualquier otra toná.


                                                          En el barrio de Triana
                                              ya no hay pluma ni tintero,
                                              pa yo escribirle a m mare
                                              que hace tres años que no la veo.

Pero antes de estas fechas, digamos de reconocimiento entre los flamencos, la debla ya fue un cante en cierto modo conocido en torno al mediado del siglo XIX y fundamentalmente por el impulso que a estos primitivos estilos dieran cantores como Varea el Viejo, el gaditano El Planeta o el gitano puertorrealeño Francisco Ortega Vargas “El Fillo”


jueves, 28 de mayo de 2015

Canastera

LOS PALOS DEL CANTE -20-

CANASTERAS

En opinión de la mayoría de los estudiosos de nuestra cultura más ancestral, la mayoría de los cantes fueron fraguándose desde el último tercio XVIII hasta aproximadamente los inicio del XX y como insisten muchos críticos en sus escritos, desde la época de los Cafés Cantantes nada "nuevo" se ha hecho, criticando la falta de creatividad en el cante flamenco actual  por lo que algunos creen que  ya está todo hecho y que cualquier intento de crear algo nuevo es una adulteración que acabará con la pureza y con la autenticidad del cante.

Sin embargo, sin discutir si se adultera o no las esencias del flamenco, el cante por colombiana es una creación de Pepe Marchena a partir de una canción del mismo maestro de Marchena y hoy en día es un palo flamenco más, adaptado a los compases bien de tangos o bulerías que muchos artistas en sus  repertorios contemplan.

Algo parecido sucede con nuevos estilos que van poco a poco interesando a los actuales artistas, porque son ellos  los que pueden confirmar o no la evolución de intentos como las galeras de Juan Peña “el Lebrijano” o La Canastera de José Monje Cruz “Camarón de la Isla”.

Con el  nombre de Canastera se conoce al disco número cuatro de Camarón y Paco de Lucía y en él ya aparece como cante con tonos de la Rondeña, creado por esta genial pareja de nuestra reciente historia flamenca.

En un primer momento y lógicamente como suele suceder con algunos cambios, éste, el cante de la Canastera tuvo bastantes críticas entre muchos aficionados, acostumbrados a escuchar los cantes del de la isla con toda su pureza y respeto a las raíces jondas del cante.

Sin embargo poco a poco La Canastera, tomando, aunque con el tono rondeño antes comentado, la estructura del fandango de Huelva, va cogiendo su sitio entre los nuevos estilos flamenco




La Canastera en palabras de Faustino Núñez, fue una apuesta fuerte de Camarón, como un reto a los más puristas del flamenco actual que criticaron la falta de ortodoxia de este nuevo estilo y la interpretación que a veces realizara de algunos otros palos.

Pero este nuevo estilo, apenas escuchado desde la muerte del  maestro de San Fernando, necesita para su arraigo que los aficionados o artistas se interesen por él, lo versionen  con sus sellos personales y hagan que sea escuchado por el público para que se vaya conociendo y así extendiéndose hasta convertirse verdaderamente en un cante más de nuestra nomenclatura y ese es el caso de Ginesa Ortega con su  “Rebeldía Gitana” y la de Fernando Terremoto-hijo- con esos tercios añadidos al final del cante al más puro estilo jerezano de bulería.



                                                                                                                                                       





miércoles, 20 de mayo de 2015

El cante por Chufla

LOS PALOS DEL CANTE -19-

CHUFLAS



El palo flamenco  Chuflas es un cante de los que se denominan  festero, de jaleo, con golpes,  mucho compás,  que imprime un carácter desenfadado y podríamos decir hasta guasón y burlón. El cante por Chuflas es con toda probabilidad el antecedente de  las bulerías en el podemos asegurar, actualmente se ha convertido.

Constancia de este estilo de cante lo encontramos en el suplemento de “Alrededor del Mundo” donde aparece allá por el año 1901 una especie de fotografía con el bailaor Antonio de la Rosa como bailaor de  Chuflas, comentándose en dicho suplemento que el tal Pichiri, así apodaban  al bailaor Antonio de la Rosa, realizaba el baile de Chuflas con pasos picantones parecidos a los ritmos de los tangos que los negros nos trajeron del otro lado del océano.

Pero lo realmente claro,  según casi todos los expertos, es que  La Chufla está  claramente emparentada con los cantes festeros, con la jerezana bulería como se puede apreciar en la grabación de El Garrido de Jerez,  tierra donde con todas las garantías se fraguaría la bulería a partir de estos compases que como buen jerezano El Garrido realizó y realzó de manera admirable.

Otro claro ejemplo lo encontramos en Cádiz donde se canta estas coplas  octosílabas de cuatro y a veces de tres versos, con su particular gracia, con ese sello y salero tan especial que imprimen los de la capital gaditana como es el caso  tan peculiar de Manolo Vargas y de la recientemente desaparecida Mariana Cornejo.