jueves, 10 de septiembre de 2015

Anda Jaleo, jaleo, ya se acabó .....

                                               JALEOS

Dentro de los cantes populares  andaluces que también   y "tan bien" se cultivan  en Extremadura, el Jaleo está considerado  como una palo flamenco primitivo y del que con el tiempo han derivado varios estilos de cantes y bailes, a los que muchos estudiosos denominan como cantes básicos de nuestro genuino arte.
el Jaleo al igual que otros muchos palos flamenco como el caso de los fandangos se realiza con la composición musical 3x4, aunque en este caso su viveza hace que nos recuerde los ritmos y compases del la bulería y de ahí que se diga que un primitivo Jaleo diera lugar a los primeros  tercios del cante por bulería.

En nuestro rico diccionario encontramos al vocablo Jaleo como: “Acción y efecto de jalear, cierto baile popular andaluz, tonada y coplas de este baile y también cuando se habla de una diversión bulliciosa y coloquialmente una pendencia, tumulto o alboroto.”

                                   Ay que merengue tiene ese dengue,
                                   ay que jaleo tiene el meneo,
                                    resuene el pandero resuene la gresca,
                                   y viva y reviva nuestra gitanesca,
                                   que es la sal de España y toda la tierra
                 
Volviendo a la teoría defendida por la mayoría de los flamencólogos además de la bulería, de los jaleos como estilos musical se tiene constancia durante el siglo XIX, cuando empiezan a calificarlos como cante “madre de soleares y cantiñas” y siempre hermanados con reuniones del mundo calé.
Nuestro inmortal poeta de Granada Federico García Lorca recopiló en su universal obra ejemplos de muchos estudios sobre todo el ambiente de la gitanería y como no en su “Anda Jaleo”, podemos ver la cercanía con el añejo:

                            Ande Jale
                                   ea paizano llegad,
                                   que aquí está la chaira,
                                   viva, viva Egipto,
                                   ea a bailar.

También en esa primitiva época aparecen concretamente en 1823 las conocidas Boleras del Jaleo ó 7 años más tarde el jaleo de los americanos en el ventorrillo de Isabel y los caleseros de Cádiz  y así gran cantidad de tipos o ejemplos variados de jaleos hasta que a partir de los cincuenta van apareciendo estilos como cantiñas, alegrías, soleares mientras que paralelamente y poco a poco  los genuinos jaleos caen en decadencia.

Su adaptación al baile deja patente y claro la influencia que ejerce sobre la soleá como se puede apreciar en los cafés cantantes de toda la geografía flamenca durante el siglo XIX, destacando sobre manera especial en la zona jerezana.

La estrofa de los jaleos es corta con tres versos o tercios, en concreto coincidiendo con una soleá corta, por otra parte los temas que se desarrollan en sus coplas suelen ser banales o jocosos, teoría que profundizan los defensores de  que las llamadas Chuflas gaditanas proviene de estos flamencos y primitivos Jaleos.