sábado, 13 de diciembre de 2014

Dolores de Córdoba


ENTREGA Nº 109 13 DE     DICIEMBRE DE 2014 

MUJERES QUE DEJARON Y DEJAN HUELLAS EN EL CANTE


                                               -39-
                              DOLORES DE CÓRDOBA
 
Durante la década de los cincuenta del pasado siglo  se escuchaba por los tablaos  de la ciudad condal tercios por tangos, bulerías con arte y excelente compás en la voz, cálida voz de una cantaora alicantina de nombre ANA SALAZAR HERNÁNDEZ, apodada para el flamenco como Dolores de Córdoba.

Pero tras esas iniciales actuaciones en locales flamencos catalanes como La Macarena, La Buena Sombra, Las Cuevas, Venta Eritaña, y Villa Rosa, debuta en 1958 en el famoso Corral de la Morería donde permaneció con bastante éxito algunas temporadas. El 4 de octubre  de 1965 en Madrid a la edad de treinta y tres años se casó nuestra levantina gitana  con el  cantaor   linense y primo de los Chaquetas,  Miguel Fernández Molina “Miguel de la Estrella”

                                      Su arte es sin igual
                                      pone toda su alma,
                                      y el corazón al cantar,
                                      con mucho estilo 
                                      gracia y mucho compás,
                                      Dolores se ha ganado a pulso,
                                      la admiración de todos
                                      los buenos aficionaos,
                                      Que la pudimos escuchar


De Dolores de Córdoba escribiría el flamencólogo puertorrealeño Augusto Butler: "En la voz cálida y bien timbrada de Dolores de Córdoba se desgrana la copla por fandango con delicados y graciosos giros y matices personales, que avaloran los originales y briosos tercios de remate en los que la artista hace gala de su fuerza expresiva. Las bulerías, en las cuales pone de relieve un sentido poco común de buen arte y ritmo con mucho compás.”

En el año 1963 grabó  el día “Una noche en el Corral de la Morería” para la casa Philips,  junto con quién dos años más tarde sería su esposo y   El Pantalón,  primo de Miguel de la Estrella. En esta ocasión también le acompañó  Rita Ortega con la guitarra de Miguel Valencia.

Más tarde actuó en escenarios de  las Brujas, en los Canasteros, en los Duendes o en la Zambra donde pudieron apreciar sus interpretaciones en sus palos  festeros a los que imprimía su personal estilo y compás