jueves, 22 de enero de 2015

Alegrías de Cádiz (2)

LOS PALOS DEL CANTE -3-
                        Alegrías de Cádiz (2)

Demófilo, en su "Colección de cantes andaluces" (1881), nos dice: «...al lado del hombre de sentimientos delicados que goza con la misiva triste de la seguiriya gitana o levemente melancólica de la soledad, encontramos el del espíritu alegre y bullicioso que va a recrearse con la música, también retozonas y alegre, de ese infinito número de composiciones, puramente andaluzas, conocidas con el nombre de juguetillos o alegrías».
                                    
En principio eran cantes para acompañar al baile que con el tiempo fueron adquiriendo autonomía hasta alcanzar la categoría de cante para escuchar. Como característica principal de estos estilos gaditanos se ha señalado el compás, sin que esto quiera decir que esta propiedad sea exclusiva de los citados cantes gaditanos, sino que estos cantes se han ajustado con pleno rigor al compás requerido.
Cuatro versos de ocho sílabas componen la estrofa de este palo flamenco cuyo compás, aunque algo más rápido, nos llega desde una de las grandes madres del cante como es La Soleá.

Cuentan los antiguos estudiosos de los cantes gaditanos que uno de los artífices del cante por Alegría fue  Enrique el Mellizo allá por los años sesenta del siglo XIX, otras aportaciones interesante son la de Ignacio Espeleta con ese gaditano Tiri ti tran, tran, tran, ya comentado, la de Paquirri el Guanté,  Manolo Vargas, Aurelio Sellés, Pericón de Cádiz, La Perla de Cádiz, sin olvidarnos de los más modernos como Camarón de la Isla, Pansequito del Puerto o Alonso Nuñez “Rancapino”.

Al igual que otros cantes de escuelas gaditanas encontramos entre sus tercios características como el predominio de su ritmo, la escasez de lamentos al tratarse de la típica concentración emotiva y expresiva o la concentración de sus sentimientos o la temática en sus coplas sobre circunstancias propias de la ciudad gaditana o sus puertos.


En el año 1952 la Peña Enrique El Mellizo inició una especial  andadura en defensa del cante por alegrías a través de su gaditano concurso, que se inicia con un indiscutible triunfador como fuera el del cante más puro que realizara Manolo Vargas quien lo lograra por delante de genios como Pericón o el Flecha, mientras que un jovencísimo Chano Lobato obtendría un accésit.

La Peña Enrique el Mellizo con la ayuda del ayuntamiento gaditano logró no solamente hacer grande  este tan gaditano palo flamenco sino que a su vez relanzar nuevas figuras de nuestro arte tan sin igual como entre otros, el caso de Raúl Gálvez ganador del concurso de 2008, Caracolillo ganador de 2009, May Fernández 2010,  Antonio Ortega 2011, Joaquín de Sola 2012, Pedro Garrido “El Niño de la Fragua” 2013, Rocío Fantoba 2014.