sábado, 16 de marzo de 2013


ENTREGA Nº 18       16  DE MARZO DE 2013
                                  
                             Geografía    Flamenca    El Flamenco en Jaén           

            Aunque como confirman todos los estudiosos de flamenco, el fraguado del cante se encuentra en el triángulo Morón Jerez Cádiz, también coinciden en afirmar que todas las provincias andaluzas, tienen sus cantes autóctonos y si nos remontamos a varios siglos, encontramos en Jaén ejemplos de bailes y cantes que sirvieron de fuentes de posteriores estilos.
            Existe la teoría de que muchos de nuestros palos flamencos pudieran derivar, tener su origen en el folclore, en el rico folclore andaluz y si de los primitivos compases de los verdiales sirvieron de fuentes a la gran variedad de cantes vernáculos malagueños, ¿Porqué no  pueden ser fuentes de posteriores estilos flamencos por citar algunos ejemplos, los Melenchones jiennenses o los Fandangos de Jódar?

            Algo parecido sucede con la Serrana, al menos en la forma particular de interpretarse en la sierra de Jaén, entre Andújar, La Carolina y Linares

            Y es que hay datos que sobre el siglo XIII ya se escucha unos romances cortos, cantados por los arrieros o los pastores y que siglos más tarde se oyeran por las ventas hasta que posteriormente, con el devenir de los tiempos, pudiera derivar en una peculiar forma de cantar Serranas, tal vez gracias a aportaciones posteriores de ilustres cantaores de nuestra historia como El Planeta, El Fillo o Silverio Franconetti
            Lo cierto es que Silverio estuvo unos meses en Navas de Tolosa y la Carolina, dónde aprendió este cante y lo utilizó para terminar algunos de sus estilos de siguiriya
            Otro estilo de cante autóctono de Jaén es la Gañana, cante propio de  muleros y gañanes de ahí su nombre. Este cante ha sido siempre interpretado por aficionados, desconociéndose alguna Gañana interpretada por profesionales, hablándose  de un tal Fleta (Ramón Molina) natural de Jódar.
            Cómo en otras muchas facetas de nuestro folclore, la cultura árabe y la cristiana, inciden decisivamente en que se crearan manifestaciones musicales también en Jaén quién además recibe influencias de las comarcas limítrofes, no obstante Jaén por su situación geográfica de alguna manera es un  umbral de Andalucía para La Mancha y para el Levante español
            Parece ser que en torno al año 1565 en la ciudad minera de Linares, sus hombres, la mayoría mineros de las minas de plomo solían entrar a la mina, provisto de su correspondiente carburo, cantando coplas de ocho sílabas dedicadas generalmente a las madres y a la Virgen. Aún no existen nombres sobre cantes flamencos y  estos versos se cantan como romance corto.
            Con el tiempo los mineros de esta zona, se trasladan a la Unión y empiezan a darle a estas coplas el nombre de Tarantas de Linares y de ahí tal vez emanaran cantes como Minera, Cartagenera, Murciana (Cantes de Levante).

             El Flamenco en Jaén ha contado siempre con una gran afición y de la que han surgido grandes personalidades y como ejemplos hay que reconocer a hombres y mujeres que ha dejado y dejan huellas por su  categoría flamenca, son los casos de:

            Luquita de Marchena, gran cantaor amigo de Pepe Pinto, Vallejo o Valderrama con quienes compartió cartel por toda Andalucía. Se casó en 1933 con La Niña de la Puebla y fruto de su unión nacieron Pepe y Adelfa Soto. Destacó Luquita en cantes como la taranta de Linares o en los fandangos a los que imprimió un sello especial gracias a lo melodioso de su voz.

             Rafael Romero conocido como el gallina, gitano de pura cepa y como él mismo decía gracias Dios, gran conocedor de los más jondos y diversos estilos, un verdadero sabio del flamenco,  aprendió todo en el seno de su familia, empezó a cantar muy joven acompañando a su padre por las distintas ferias de la comarca jiennense, también joven marcho a Sevilla donde siguió aprendiendo de La Niña los peines, Tomás Pavón pero quién más le influyó fue Manuel Torre.

             Juanito Valderrama, tal vez el artista flamenco jiennense más conocido, conocedor de todos los palos de flamencos, creador de adaptaciones de la copla al cine.

             La Niña Linares de nombre Petra García,  a los doce años debutó  en Madrid en el restaurante casa Juan, alternando con Carmen Espinosa (su madre), El Canario de Colmenar, Manuel Vallejo, Pepe Marchena y otras figuras de la época.

            Rosario López, se crió en el Teatro Cervantes dónde su padre era músico, aficionándose a todo tipo de música pero cuando entró en contacto con  Rafael Romero, "El Gallina",  supo claro que lo suyo era el Cante Flamenco. La Niña de los Peines y sus cantes influirían también en la conformación de su estilo.

            Carmen Linares, Hija del guitarrista aficionado Antonio Pacheco Segura. Se inicia desde muy niña en su ciudad natal en reuniones íntimas. Desde 1965 reside en Madrid, donde empieza a frecuentar las peñas flamencas y sus primeras actuaciones en público tienen lugar en Biarritz (Francia), formando parte de un elenco dirigido por el tocaor Manolo El Sevillano. Esta cantaora tal vez sea una de las voces más flamenca que tenemos actualmente, gran dominadora de todos los palos flamencos, capaz de recuperar más de veintisiete estilos distintos, ha ido avanzando en sus conocimientos paso a paso hasta convertirse en la cantaora más enciclopedista después de Pastora Pavón.