sábado, 11 de mayo de 2013




                            ENTREGA Nº 26       11 DE MAYO DE 2013


                                      Geografía flamenca  flamenco en Málaga (1)
Los cantes de Málaga nacen del tronco común del fandango malagueño, considerándose por tanto sus diversos estilos como  variedades del fandango de esta tierra,  unos  con nombres locales como la rondeña, otros los verdiales, denominados por muchos como cantes malagueños vernáculos y las primitivas malagueñas junto a las variantes que de ésta se hacen fuera de las fronteras de Málaga originándose una rica y amplia variedad de malagueñas personales.

Verdiales
De los verdiales afirman los estudiosos que son quizá anteriores al nacimiento del cante flamenco y que nacido en la zona olivarera de su nombre, procede o es probablemente de origen arabigoandaluz y aunque participe por asimilación y afinidad en el amplio contenido del flamenco,  no lo hace con todas sus características, pues los verdiales se cantan para el baile y al compás de instrumentos o conjuntos instrumentales llamados "pandas"; al son de violines, platillos, panderetas, castañuelas…, conservándose aún su genuino carácter folklórico de que lo revisten los mencionados conjuntos instrumentales que le sirven de acompañamiento.
Según nos dice Hipólito Rossy  en su Teoría del Cante Jondo, los verdiales es la más primitiva forma del fandango andaluz  y el mismo autor cita como variante de los verdiales a los Lagares, cantes que aluden a la vendimia y al mosto y que es difícil distinguir del verdial, salvo por el contenido de las coplas.



LOS FANDANGOS ABANDOLAOS

Rondeña

De la más conocida de sus letras se inicia el posible argumento para  esclarecer la problemática de su origen ya que unos le dan descendencia a la localidad serrana de Ronda (fandango local de Ronda), mientras que otros ven en este cante como el preferido por los mozos andaluces para ir de ronda durante la madrugada en sus visitas a las rejas de las mozas casaderas:

                                             "Después de haberme pasado
                                               to una noche de Jarana,
                                               me vengo a purificar
                                               debajo de tu ventana
                                               como si fuese un altar”.

            Estebánez Calderón en sus ESCENAS ANDALUZAS nos dice textualmente:
                                  ".... Las guitarras sonaban y las coplas iban y venían y las vueltas de rondeñas y malagueñas se sucedían con rapidez increíble..."

Hay quien quiere hacer ver la posibilidad del parecido de la rondeña con el polo. Sobre la rondeña encontramos varios escritos que datan de los siglos XVIII y XIX generalmente referidos a un baile del que más tarde naciera el cante para amenizarlo, cante que en sus letras casi siempre nos recuerda temas de amores y galanías con alguna que otra alusión a los motivos camperos.
Sea como fuere, en lo que se está de acuerdo es que se trata de uno de los fandangos malagueños más antiguos. Otro gran autor como fue Gonzalo Rojo considera  este  cante como un tipo de bandolá, descendiente de los verdiales, y dentro de las bandolás "una de las más floridas, aunque algo más lenta".
Por estas razones entre otras, la provincia de Málaga es la más opulenta en los estilos abandolaos, llegándose incluso a decir por parte del estudioso de los cantes de Málaga José Luque que la bandolá es el tronco del árbol genealógico de los cantes vernáculos malagueños.
Su nombre parece ser que viene del instrumento de cuerda llamado bandola y su origen quizá del verdial pero sin servirle al baile  dando además de la mencionada rondeña una rica variedad de tipos como son, La Jabera y El Jabegote o El Cante de los Marengos.
Pocos son los artistas que nos recuerdan con sus grabaciones éste tal vez fandango local  más antiguo de entre los malagueños, destacando no obstante a Fosforito, José Meneses  Manuel Gerena y a Jacinto de Almadén.