viernes, 4 de octubre de 2013

JEREZ (La fragua del Cante II)


        
ENTREGA Nº 47      5 DE OCTUBRE DE 2013 
                           

                   JEREZ( La fragua del Cante II)

 Como sucede en Cádiz y en Sevilla, Jerez no sólo es un pilar funda mental en la creación del flamenco sino que forma con sus artistas toda una escuela en cantes como la comentada toná,  la soleá o  sus rancias y jondas siguiriyas         

Tal vez con la siguiriya encontramos a Jerez como la escuela más innovadora que ninguna, aunque frenado en su impulso por la cercana Triana.  De Jerez se puede decir que está considerada como todo en cante por siguiriya, no en vano es la  madre de los últimos grandes maestros que van desde el primitivo siguiriyero Manuel Molina (siglo XIX), pasando por Manuel Torre, sin olvidarnos de Chacón o los estilos "nuevos y modernos" del Marruro y de Paco la Luz.

El Loco Mateo, también durante el siglo XIX, fue otro gran maestro de este portentoso cante al igual que su hermana y sus dos excelentes discípulos el Chato de Jerez y Carito. Al final del siglo XIX y principio del XX destaca otro gran cantaor como fue Antonio Vargas (Frijones).

En el último tercio del siglo XX encontramos cantaores siguiriyeros que conserva los cánones primitivos de Jerez,  Manuel de los Santos Agujeta y no pudiendo olvidarnos del heredero de los sonidos negros de Manuel Torre como fue Fernando Terremoto, fallecido el 6-11-1981, con su voz redonda, rota hasta afillá, quemado en el fuego de su propio cante.




De la familia del Sordera (los Sotos) encontramos a buenos cantaores como el mismo Sordera (Manuel Soto) y su sobrino José Mercé (José Soto Soto). No hay que olvidar que el mismísimo Manuel Torre se llamaba Manuel Soto Loreto, lo que dice mucho de la descendencia de este sobrino del Sordera, considerado por algunos como uno de los grandes maestros en la actualidad.

Las letras de las siguiriyas recuerdan las sentencias y penalidades que el pueblo gitano ha ido padeciendo, lo trágico de su vida, puros sentimientos de dolor y amor.
                                 

                                                  Siempre por los rincones
                                        te encuentro llorando.
                                        que yo no tenga libertá en mi vía
                                        si te doy mal pago.
          (siguiriya de Manuel Molina)

                                   




Si el cante por siguiriya sitúa a Jerez como ciudad madre de un estilo inconfundible, propio, genuino y con una pléyade de cantaores que a lo largo de la historia flamenca ha hecho identificar a Jerez con el cante por este palo añejo del flamenco, no se puede decir lo mismo del cante por soleá, aunque hay que hacer mención a nombres de ilustres estilos de este último palo, nombres como Manuel Torre y Juaniquín, gitano éste último que vivía en una choza cerca de Lebrija y Utrera y a donde iban a escuchar ese estilo de soleá, brava, rústica con la característica belleza campera como dice José Blas Vega.


                                               "Ponte donde yo te vea
                                                 que tú le das gusto a mi cuerpo
                                                 aunque otra cosa no sea."

                            A pesar de los nombres ya dichos y de las características o los estilos personales que a este cante le pudieran dar, si alguien destaca en Jerez en los cantes por soleá es, sin duda, Antonio Vargas "Frijones" con su estilo de tercios muy ligados; cantaor preferido por Don Antonio Chacón, sus cantes por soleá fueron más tarde interpretados por cantaores tan importantes como: El Borrico, Tía Anica la Piriñaca, Fernando Terremoto…


Aunque no forme una escuela concreta, pero al tener cantaores cercanos a estas ciudades y estos estilos parecidos se pueden agrupar aquí cantes y cantaores de lugar cercano y en su camino a Triana como son Utrera y Lebrija y así encontramos a Mercedes Fernández "La Serneta", que nació en Jerez y murió en 1.912 en Utrera y dejó esos cantes por soleá para que más tarde lo realzara Fernanda de Utrera que, con su hermana Bernarda, son las verdaderas celosas guardianas de la pureza de estos cantes. En Lebrija encontramos a la familia de los Peña (La Perrata como madre de estos estilos añejos de soleá).

Gracias a variados trabajos, encontramos  en la corta historia escrita del flamenco a grandes cantaores que, bien los estilos ya dichos de Frijones o del Choza, otro gran solearero jerezano, bien los de Utrera o Lebrija, han marcado época y no han perdido vigencia, ya que fueron interpretados por todos los grandes como: Juan Breva, Chacón, Vallejo, Pastora Pavón, Tomás Pavón y el mencionado Manuel Torre, sin olvidar al Borrico, Pepe El Culata, Pepe el de la Matrona, Antonio Mairena...

                                               
                                              
¡Que amargas son mis comías!
                                               que limoncito por la mañana
                                                y limones al medio día.
                                               (de Juaniquín)

                                               Se lo peí esta mañana
                                               al Señó del Baratillo,
                                               que me quiera esta gitana.
                                               (de Frijones)

                                               Te voy a sacar del convento
                                               pa que tú no sufras por mí
                                               y te vas a venir conmigo
                                               adonde yo quiera vivir.
                                               (de El Chozas de Jerez)