sábado, 8 de febrero de 2014

La Fragua de Rafael

 ENTREGA Nº 65     8 FEBRERO DE 2014 


… Y Sevilla (11) Cantaores Ilustres
                     ANTONIO MAIRENA


El siete de septiembre de 1.909 nació en Sevilla el flamenco más importante que el cante ha tenido en los últimos años, desde la década de los cuarenta hasta su muerte en la capital sevillana, curiosamente otro siete de septiembre a la edad de setenta y cuatro años en 1.983.
                       
No ha habido poetas, escritores, ni flamencólogos que no hayan dedicado libros, poemas o artículos para reconocer a este "último bastión de la pureza flamenca" como ese cantaor pleno de sensibilidad y profundidad flamenca, a la vez que un  incansable investigador y recreador de lo más puro y genuino del arte gitano-andaluz.
                                 
Hijo del gitano Rafael Cruz Vargas y de Aurora García Heredia, comenzó a cantar en una fiesta familiar que dedicaron en su tierra natal al célebre bailaor  "Faíco", improvisando unos populares tangos de Pastora, que el mismo Faíco, impresionado por el arte y compás de "ese Niño de Rafael", acompañó con su baile. Tenía sólo once años y ni sus padres le habían escuchado cantar cuando éste, conocido  en el pueblo de Mairena como el niño de Rafael, se atrevió desde la falda de su madre a cantar en esa fiesta flamenca que sus familiares y amigos gitanos realizaron.
                                 

Al principio ayudaba a su padre a trabajar en la herrería que tenía en Mairena del Alcor y allí en la fragua, fue escuchando, como él mismo dice en su libro "Las  Confesiones de Antonio Mairena," los primeros cantes que los gitanos amigos de su padre realizaban en sus múltiples y flamencas reuniones. Allí escuchó las cantiñas del Pinini y otros cantes de Cádiz en la voz de su abuelo paterno (que era natural de Bornos), allí pues en la herrería empezó a sonarle la voz y a quedárseles grabados esos viejos cantes gitanos de la fragua.

                                  "Yo no te digo gitana
                                             de que me cameles tú a la fuerza,
                                             si no es de tu voluntá
                                             que hazlo como a tí te parezca."
                       


A partir de esa fiesta familiar dónde se dio a conocer empezó  a cantar (alternando con el trabajo de ayuda a su padre) en las distintas fiestas a las que fue invitado, conociendo entonces al que él mismo dice su primer maestro, el soleaero Joaquín el de la Paula, y al jerezano Manuel Torre, quién le enseñó esos duros cantes por siguiriya que sólo Manuel Torre cantaba y que gracias a Antonio Mairena nos ha llegado con entera pureza, siendo nuestro maestro de Mairena como dice su amigo y flamencólogo Ricardo Molina, el sucesor de Manuel Torre y maestro supremo de la siguiriya.         

En el año 1.924 ganó su primer premio de cante en Alcalá de Guadaíra, premio que le otorgó un jurado presidido nada menos que por el maestro de Alcalá Joaquín el de la Paula, como queriéndose demostrar que este chaval de quince años sería con el paso de los tiempos  la figura que del cante iba a ser.