jueves, 14 de mayo de 2015

El cante por colombianas

LOS PALOS DEL CANTE -18-

COLOMBIANAS

En el año 1931 José Tejada Martín  Pepe Marchena, compone una canción a la que titula “Mi Colombiana” y parece ser según el guitarrista Rafael Nogales que el maestro de Marchena se inspiró en una canción vasca de título “El pájaro  carpintero”. Un año más tarde el genial tocaor Ramón Montoya, realizó una nueva versión para el marchenero pero en esta ocasión el cante iba ligado a dos voces, siendo el Niño de la Flor el acompañante de Pepe Marchena.

 El poeta Hilario Montes compuso en el año 1933 una canción con el nombre de “Quisiera cariño mío” que se grabó con la musicalidad de esta segunda versión y en donde claramente se aprecia esas estructuras, esos matices del cante por colombiana como en la actualidad se conoce, por lo tanto aunque se le incluye en los mencionados estilos de ida y vuelta junto a la vidalita, guajira, habanera, rumba, milonga…la realidad es que su creación es en esta zona del atlántico y no en la orilla americana, conservando esos sí alguna similitud con los estilos de ida y vuelta por, tal vez, su acercamiento común a los compases del tango flamenco. 

                                    

Quizá éste fuera uno de los argumentos para que el poeta gaditano Fernando Quiñones incluyera a la colombiana entre los cantes de ida y vuelta, cuando en realidad, hay que reiterar que la creación se debe al maestro de Marchena con la inestimable colaboración de Ramón Montoya.

                                       "Quisiera, cariño mío,
                                         que tú nunca me olvidaras,
                                         que tus labios con los míos
                                         en un beso se juntaran
                                         y no hubiera en el mundo
                                         nadie que nos separara."

La fórmula estrófica es el de una copla de seis versos con estribillos característicos de dicho palo, incluso para cantar a dúo, manera que le gustaba  hacer como se ha expuesto anteriormente a Marchena y así se contempla en sus grabaciones antes indicada o en las formas seguidas por otros cantaores que han realizado interpretaciones sin apenas variaciones, salvo las referidas al compás pues hay maestros que han realizado la colombiana a ritmo de tango, de bulerías, incluso del fandango.
                                                   "Me gusta estar en la sierra
                                                     cuando nace el nuevo día,
                                                     me acuerdo de tus amores
                                                     y de tus malas partías
                                                    me consuelo con las flores
                                                    tu eres toda mi alegría.

A lo largo del siglo XX se puede considerar por la mayoría de los aficionado que estas canciones pasan a convertirse en un nuevo palo flamenco, aunque en un principio algunos de los estudiosos del flamenco lo denominaran como cante aflamencado,  lo cierto es que durante los años sesenta del pasado siglo este palo se revaloriza y se enriquece con nuevos modalidades  por la gran cantidad de artistas que incluyen este cante en sus repertorios  como Manuel Vallejo, La Niña de la Puebla, Juan Valderrama, El Carbonerillo, Pepe Pinto, Chano Lobato, El Perro de Paterna o Ana Reverte cantaores del ayer y hoy de estos cantes aflamencados.