jueves, 28 de mayo de 2015

Canastera

LOS PALOS DEL CANTE -20-

CANASTERAS

En opinión de la mayoría de los estudiosos de nuestra cultura más ancestral, la mayoría de los cantes fueron fraguándose desde el último tercio XVIII hasta aproximadamente los inicio del XX y como insisten muchos críticos en sus escritos, desde la época de los Cafés Cantantes nada "nuevo" se ha hecho, criticando la falta de creatividad en el cante flamenco actual  por lo que algunos creen que  ya está todo hecho y que cualquier intento de crear algo nuevo es una adulteración que acabará con la pureza y con la autenticidad del cante.

Sin embargo, sin discutir si se adultera o no las esencias del flamenco, el cante por colombiana es una creación de Pepe Marchena a partir de una canción del mismo maestro de Marchena y hoy en día es un palo flamenco más, adaptado a los compases bien de tangos o bulerías que muchos artistas en sus  repertorios contemplan.

Algo parecido sucede con nuevos estilos que van poco a poco interesando a los actuales artistas, porque son ellos  los que pueden confirmar o no la evolución de intentos como las galeras de Juan Peña “el Lebrijano” o La Canastera de José Monje Cruz “Camarón de la Isla”.

Con el  nombre de Canastera se conoce al disco número cuatro de Camarón y Paco de Lucía y en él ya aparece como cante con tonos de la Rondeña, creado por esta genial pareja de nuestra reciente historia flamenca.

En un primer momento y lógicamente como suele suceder con algunos cambios, éste, el cante de la Canastera tuvo bastantes críticas entre muchos aficionados, acostumbrados a escuchar los cantes del de la isla con toda su pureza y respeto a las raíces jondas del cante.

Sin embargo poco a poco La Canastera, tomando, aunque con el tono rondeño antes comentado, la estructura del fandango de Huelva, va cogiendo su sitio entre los nuevos estilos flamenco




La Canastera en palabras de Faustino Núñez, fue una apuesta fuerte de Camarón, como un reto a los más puristas del flamenco actual que criticaron la falta de ortodoxia de este nuevo estilo y la interpretación que a veces realizara de algunos otros palos.

Pero este nuevo estilo, apenas escuchado desde la muerte del  maestro de San Fernando, necesita para su arraigo que los aficionados o artistas se interesen por él, lo versionen  con sus sellos personales y hagan que sea escuchado por el público para que se vaya conociendo y así extendiéndose hasta convertirse verdaderamente en un cante más de nuestra nomenclatura y ese es el caso de Ginesa Ortega con su  “Rebeldía Gitana” y la de Fernando Terremoto-hijo- con esos tercios añadidos al final del cante al más puro estilo jerezano de bulería.