jueves, 5 de marzo de 2015

Bulerías (1)

Históricamente no aparece hasta mediado del siglo XIX. Parece ser que gracias a los jerezanos del barrio de Santiago concretamente de las calles Nueva y Cantarería, apuntando con más exactitud Ricardo Molina que uno de estos jerezanos probablemente el primero fuera "el loco Mateo" quien inició esos cambios en el estribillo con el que normalmente se remata la soleá dando lugar a lo que en un principio sería "soleá por bulería o bulería por soleá" de cuya variante tras un cambio de ritmo, una aceleración del compás para su adaptación más viva al baile, nacería el cante por Bulerías concebida esencialmente como cante festero y bailable.
Su origen etimológico se basa en dos teorías cada una de ellas defendidas por distintos estudiosos y así Blas Vega y Caballero Bonald dicen que la palabra Bulería viene del vocablo "Burlería" que significa: burla, engaño y que tras sufrir la lógica deformación gitana, da lugar al vocablo conocido como Bulería. Sin embargo Ricardo Molina rechaza categóricamente esta hipótesis afirmando: "....las primitivas manifestaciones de las   bulerías  son todo   menos  burlas, engaños  o  dar  " gato por liebre ": su pureza, su gracia, su sencillez son algo serio."

Continúa más adelante en su OBRA FLAMENCA Ricardo Molina  defendiendo la teoría  de que la palabra Bulería tuviese relación con "Bolería " que viene de "Bolero" y podría haber designado a cualquier cante para bailar.”....El bolero fue un baile español cien por cien popular en el siglo XIX. Decir que un cante es bolero equivale a proclamarlo bailable, siendo el bolero el baile por antonomasia. Entonces no parece ningún desatino pensar que se dijere entre el pueblo...< Vamos a cantar por Bolerías >, en vez de decir por baile o para bailar. Ahora bien, de Bolería a Bulería la transición es espontánea. Del mismo modo que el nombre de Joaquín se ha trasformado en Juaquín en boca del pueblo, Bolería de Bolero se cambiaría a Bulería."
El hecho ya demostrado (algunos defienden la teoría nada desdeñable que al ser un cante festero pudiera venir del primitivo jaleo) de su origen de la soleá con la diferencia del compás más acelerado, nos hace ver como la métrica de sus coplas es idéntica, siendo sus letras generalmente intranscendente, jocosa, rebosante de gracia y picaresca.



Aunque al compás de Bulería  los buenos buleaeros meten cualquier forma estrófica con gran  facilidad, hasta las más extrañas melodías, se  admiten  en su son  pues como dice José Carlos de Luna:
 "... Todos los cantares por regionales que sean o por ultrapirinaicos que parezcan encajan en el cante por Bulería que se asemeja a un formidable embudo de enorme campana, que recibe todas las dádivas musicales que quieran arrojar a su voracidad y que las dejan ir hiladas y luminosas, acompasadas y borrachas de alegría."
                                                           "Tiro piedras a la calle
                                                             y al que le dé que perdone.
                                                            Tengo la cabeza loca
                                                            de tantas cavilaciones”.
Aunque encontramos una amplísima gama de Bulerías pues éstas como ha quedado indicado admiten toda clase de innovaciones, se puede hablar de dos grupos o dos principales vertientes: La Bulería propiamente dicha como Bulería Festera o para el baile y la Bulería para cantar también llamada Bulería al golpe, cuya modalidad más definida es la ya citada Bulería por soleá o Soleá por bulería.