lunes, 30 de marzo de 2015

        LOS PALOS DEL CANTE -13- 

                                                             LA SAETA


Lunes Santo Marzo 2015

En nuestro rincón, en el solar andaluz, en la Baja Andalucía. Porque la saeta flamenca, porque nuestra saeta, nació aquí. Donde se fraguaron los jondos cantes que representa nuestra cultura, los profundos ecos flamencos que tanto nos hacen sentir. Porque  también es cuna de esta forma de sentir, de esta manera de rezar a undibé.

Ahí están las afirmaciones por citar un ejemplo de Gabriel del Estal sobre los comentarios que en su día dijera Antonio Mairena. “En principio  del siglo (se refiere al reciente pasado siglo XX ) llegó a Sevilla una sencilla forma jerezana que se empezó a llamar Saeta por Siguiriyas, con tanta o más dificultad y duende que el mejor cante por Siguiriyas y, por los años treinta, el cante por saetas había llegado a ser de máxima altura de gran desarrollo.

                  "Como no tenían naita que hacerle
                               le escupen y le abofetean
                               y le coronan de espinas
                               y la sangre le chorrea
                               por su carita divina"

Es evidente que las saetas flamencas (pues varios son sus estilos) nos llega tal vez siglos después de esas apariciones por los siglos XVI y XVII cuando los Hermanos Reverendos Padres del Convento de Nuestro Padre San Francisco hacían por las calles sus estaciones del Vía Crucis cantando Saetas mientras perdonaban los pecados a todos los que quisieran. Saetas éstas, lejos de las actuales y de las que no se conservan algún documento sonoro para poder explicar su musicalidad.

Con el paso del tiempo y poco a poco, a los andaluces nos van llegando esos sentidos versos a modo de flechazos y así  arriban al corazón de los flamencos quienes hacen que se vaya fraguando con el transcurso de décadas y décadas  y  con las aportaciones de las diferentes maneras, de las distintas formas que en nuestro pueblo entendemos los rezos… y el pueblo flamenco lo entienden así: Con sus cantes.