jueves, 26 de marzo de 2015

Los Campanilleros

LOS PALOS DEL CANTE -12-

CAMPANILLEROS
Nombre debido a los antiguos coros de las Cofradías del Santo Rosario, iniciados hacia el final del siglo XVII y que tenían por costumbre  ir de puerta en puerta de los hermanos de las distintas cofradías cantando, para avisarles mediante unas campanillas del Rosario de la Aurora, estas costumbres parece ser iniciada por religiosos como fray Pablo de Cádiz o por Fray Pedro de Ulloa y  crearon una tradición que se extendió por muchísimos pueblos y ciudades.

                                            "Despierta hermano, que ya el alba
                                              las campanas tocan con dulce sonar,
                                              por las calles el Santo Rosario
                                              con recogimiento vamos a rezar,
                                              a Dios alabar,
                                              que nos dio devoción tan cristiana
                                              que en casa cristiana no debe faltar.”


Estos cantos marianos fueron impregnándose del sello popular, apareciendo con el pasar de los tiempos numerosos coros de campanilleros que al son de los variados instrumentos que hacían sonar al cual más rural como el cántaro empleado al golpearlo con la alpargata, botellas de cristal  o el ya mencionado como más característicos de las campanillas, cantaban  estos cánticos religioso según su época puesto que llegando  Diciembre, solían recorrer las calles con los temas navideños.

Y de estos cantares populares un genial cantaor de Jerez, (Manuel Torre) un determinado día en una reunión de amigos como El guitarrista Niño Ricardo, El torero Cayetano El Niño de la Palma, Rebollo, El Gloria, se lanzó a cantar uno de esos campanilleros con su inspiración personal y de momento dándole un matiz y una jondura que ha hecho que este cante muestra del folclore popular  se haya convertido en un cante con verdadera personalidad flamenca.


                                       "A la puerta de un rico avariento,
                                         llegó Jesucristo y limosna pió,
                                         y en lugar de darle una limosna,
                                         los perros que habían se los achuchó.
                                         Y Dios permitió
                                         que al momento los perros murieran
                                         y el rico avariento probe se queó."
                                                                                            

Después de Manuel Torre se han interpretado estos Campanilleros destacando por su fidelidad según la línea del creador, Juan Varea,  Pericón de Cádiz  y el  Agujeta. Pero quién verdaderamente ha popularizado este cante hasta el punto que se la conoce erróneamente como la creadora  es La Niña de la Puebla, con una entonación algo más dulce y habiendo muchos cantaores que interpretaron más tarde los Campanilleros al estilo de la Niña de la Puebla como es el caso de Canalejas de Puerto Real.