jueves, 23 de julio de 2015

tran, tran,tran,tranteiro... Entrega nº 143

LOS PALOS DEL CANTE  -28-
FARRUCAS

A mediado del siglo XIX nos llega  a Andalucía gran cantidad de mozos gallegos y asturianos a buscar su  sustento, vienen como trabajadores temporeros, “chicucos” de tabernas o de freidores de pescado.

Estos farrucos, pues así es como llamaban a los asturianos y gallegos recién salido de su tierra, en sus reuniones solían realizar formas musicales,  coplas o canciones a las  que denominara farrucas y que nuestros músicos a mediado del siglo XX, adaptan a nuestros estilos, realizándose en un principio con aires de soleá para más tarde aflamencarse al compás del tango.

Parece ser que en 1907 el compositor José Serrano compuso un sainete musical llamado Alma de Dios, en el mismo aparece un ejemplo de farruca que  con toda probabilidad deriva de alguna tonadilla teatral, naciendo tal vez  concretamente para el baile en  l.908 cuando el  bailaor "Faíco" con música de Ramón Montoya, lo amolda y le imprime compases de tangos flamencos.


Al llevar en su ritmo el compás del tango (algunos lo hacen con el de la soleá), muchos aficionados incluyen estos cantes junto con la mariana bien como autóctonos bien dentro del grupo del tango.

A Manuel Torre se le conocía al principio en Sevilla por su estilo tan flamenco de la farruca junto con los tientos, también tenemos grabaciones muy flamencas  de este palo interpretado entre otros grandes por Pastora Pavón, Meneses y Manuel Mairena.

Actualmente apenas se interpreta, pues aunque en una época casi todas las figuras lo  cantaban,  hoy prácticamente se está quedando como cante para atrás, prevaleciendo más como toque y baile que como cante.


                                      “Tran tran, treiro,                                             
                                        treiro, treiro, treirora.                                       
                                        La Virgen iba caminando                                  
                                        toita llena de moños                                              
                                       dándole al niño madroños.                                                
                                       Y arriba el limón                                                
                                        y abajo la oliva….    
                                       tran, tran,tran,tranteiro...”