miércoles, 1 de abril de 2015

LA SAETA .3.

          LOS PALOS DEL CANTE -13- 


                                                             LA SAETA -3-



Miércoles Santo Abril  2015

La Saeta como cante ha llegado a transformarse de tal modo que lo que en principio fue una creación sin melodía, se ha convertido en uno de los cantes más bellos y sensibles.

A lo largo de su historia cabe destacar como en varios trabajos de investigación nos aseveran, que la Saeta ya la cantaban los cristianos recién conversos para aumentar la poca fe que la Iglesia puso en su cristiandad.

Otros estudios nos explican que el origen de este cante-oración hay que buscarlo en los ALMUÉDANOS  de las mezquitas de Córdoba, Granada y Málaga.



Por otra parte el flamencólogo José Carlos de Luna las derivas de los recitados y salmodias de los antiguos duelos, mientras que Fray Diego de Valencina nos indica que la Saeta fue creación de los frailes capuchinos de Andalucía quienes en un principio las utilizan en sus penitencias procesionales como remedio, pues veían como se iba perdiendo su poder con la predicación. Con estas Saetas Penetrantes hacían conmover los corazones más duros.

                                    Jesús de la buena muerte
                                    perdona nuestros pecados.
                                    Si volviéramos a verte
                                    serías crucificado,
                                    ¡por los que dicen quererte!

                            ESTROFA Y MUSICA EN LA SAETA

Una estrofa de cuatro o cinco versos con rima romanceada es la forma métrica que normalmente se emplea para la Saeta.

Su Música no puede ser más conmovedora, su entonación grave, pausada, a veces lúgubre y casi monótona dejando como en suspenso la cadencia final y viendo en sus tonalidades reminiscencias de los cantes sinagogales de los judíos o como se indicara anteriormente de los almuédanos quienes desde su alminar llamaba a la oración a los fieles con cantos evocadores.

Son pues desde esos primeros tiempos de la Andalucía musulmana a través de vivencias religiosa como entendemos a la Saeta y claro ha quedado por los muchos estudios realizados que el pueblo andaluz por encima de todo es un pueblo eminentemente religioso.