viernes, 22 de febrero de 2013



ENTREGA Nº 15     23  DE FEBRERO DE 2013

Geografía Flamenca (Por Huelva -2- )  Fandangos de la Sierra.





Poseen los fandangos de la zona serrana unos aires anónimos en general y aunque se consideran de los de más reciente creación, algunos como el de Encinasola tienen sabor primitivo, también encontramos otros como el de Santa Bárbara, creado por Canalejas de Puerto Real a partir de un fandango natural o el de Calaña,  popularizado por el Cabrero con sus ecos de Jota Navarra.
Sus letras van desde las patéticas y amargas de Cabezas Rubio a las dulces e ingenuas de Encinasola, pasando por esos versos laboriosos sobre de las minas de Rio Tinto llenos todos ellos de sentencias y calidad poética.

                                      "Yo planté en una maceta
                                         la semilla del encanto,
                                         con la misma la regué
                                         y la flor salió llorando,
                                         tuvo la culpa el querer."
                                        (Fandango de Encinasola)

                                      "Al mujer que quería
                                         la ambición la dominaba
                                         y cuando se vió perdía
                                         de rodillas me lloraba
                                         y la perdoné enseguida."
                                                 (Fandango de Santa Bárbara)

De entre estos fandangos por su  localidad como más importante y conocidos, están los  cuatro de Zalamea la Real, el de Cabezas Rubia, Encinasola, Santa Bárbara, Río Tinto, Calañas, Almonaster la Real con cuatro distintos estilos (fandango de Santa Eulalia) y otros anónimos sin nacimiento demostrable en alguna localidad serrana concreta como son los llamados de la Sierra Alta.

                       
                                      "Hay un río en Santa Eulalia
                                         que le llaman Antolín,
                                         donde me lavé la cara
                                         la primera vez que fuí
                                         al río de Santa Eulalía."
                                         (Fandango de Almonaster la Real)
             

                             
                                      "El fandango de Calañas
                                         estaba casi olvidao
                                         yo me estoy dando la maña
                                         pa cantarlo por to lao
                                         y que lo sepa toa España."
                                        (Fandango de Calañas)

                                      
                                     
                       

                                      
            
                           

sábado, 16 de febrero de 2013


ENTREGA Nº 14      16 DE FEBRERO DE 2013

Geografía Flamenca (Por Huelva -1-)



           

Los fandangos de Huelva forman un conjunto de distintos estilos, distinguiéndose las numerosas variantes de estos fandangos por su cadencia y ritmo, algunos son bailables y otros dotados de la personalidad de su intérprete.
Cuando se comenta el fandango en general vemos que hay zonas con sus características particulares y así  en la parte malagueña con los abandolaos o en la zona levantina con los mineros, podemos comprobar cómo son dichas variantes de estos fandangos por sus localidades, pero llegando a Huelva estas variantes alcanzan su cénit ya que casi se puede decir que no hay localidad onubense que no tenga su estilo particular de fandango, a cual más bello, valiente, espontáneo, profundo, popular...
Los fandangos de Huelva nacieron en un principio para el baile, siendo a partir de siglo XIX cuando se hacen más lento y empiezan a diferenciarse para escuchar.
Tienen estos primeros, unos estribillos muy pegadizos que los diferencian  entre ellos con los más flamencos o para escuchar, cosas que actualmente se está perdiendo pero que con la ayuda de grandes cantaores como los actuales y con el trabajo constante que los buenos aficionados de las peñas flamencas de Huelva están realizando, es de esperar no sólo el rescate de ellos sino de colocarlos en el  lugar que por cultura le corresponden, y a los dieciséis que actualmente conocemos se le añadan algunos más con estos sabores arcaicos como:
                                       - " Tápate María, tápate...
                                       - " Que ven aquí, ay, pichona mía...
                                       - " Que bonito es el fandango...
                                       - " Que quítate der só, que te quemas....
                                       - " No la llames, que no viene

 También tenemos la fórmula usada por Pastora Pavón "La Niña de los peines” en repetir de manera inversa los tres últimos versos del fandango o el mismo entero, con una música concreta para este estribillo.
José María de Mena, nos dice que estos fandangos proceden de un remoto folclore celtíbero, emparentando en su forma estrófica con la seguidilla manchega.

                                       "Fandango ¿dónde has nacío
                                         que to el mundo te conoce?
                                         Yo nací en un rinconcillo
                                         que Alosno lleva por nombre,
                                         donde le dan el dejillo."






Aunque a ciencia cierta nadie puede decir cuál de las "fandangueras" localidades de la vieja Onuba es la cuna del fandango, todos coinciden en que podría ser ALOSNO  la  villa de donde saliera ese fandango primitivo que diera lugar después a esa amplísima gama de variantes no solo en la localidad alosnera sino en toda la provincia de Huelva, y así podemos clasificar los fandangos de Huelva por sus localidades, estableciendo tres zonas según sean de la Sierra, del Andévalo o del litoral.


sábado, 9 de febrero de 2013

ENTREGA  Nº13  9 DE FEBRERO DE 2013


Geografía Flamenca (Hoy Granada -2- )

           




Granaínas
                       
Al hablar de origen de las "Granaínas", hay que remontarse y recordar los viejos fandangos locales de Granada capital y de sus pueblos fandangueros como Almuñécar (con su fandango "robao del Río"), Baza, Puebla de Don Fabrique, Loja, Huétor - Tájar, Salobreña, Zafarraya, Los Hornos de Albuñol, sobresaliendo como narra Ricardo Molina Fajardo en su obra EL FLAMENCO EN GRANADA, los fandangos del pueblo de La Peza y de Güéjar - Sierra.

El fandango de La Peza llamado fandango "Pezeño" y divulgado por la cantaora de la localidad "La África", fue absorbido más tarde por el fandango de "Fransquito Yerbabuena" e incorporado al repertorio alegre de las zambras de los gitanos de Sacromonte, mientras que del fandango de la localidad de Güéjar - Sierra, nos queda su característica primordial de fandango arriero como lo calificara Fernando de Triana después de comprobar según él mismo nos cuenta cómo éste fandango es interpretado por los mozos de esta localidad granadina durante los días de fiesta, mientras rondan las ventanas de sus respectivas novias.
                       
                                       "Soy de la Peza, pezeña,
                                         de los montes, montesina,
                                         y para servir a ustedes
                                         soy de Graná, granaína."
                                        (Fandango de la Peza, popularizado por " La 'África ")

                                       "Esta noche no he venío
                                         temprano a pelá la pava,
                                         por vení con los amigos
                                         a echarte la serenata."
                                       (Fandango de Güéjar - Sierra)


De estos fandangos con claros sones moriscos como dice Cabellero Bonald podría nacer  al aflamencarlos sus intérpretes la granaína, apuntando la mayoría de los tratadistas de temas flamencos que quién le dio no realce sino creación fue el cantaor de Granada Francisco Gálvez Gómez, conocido en el mundo del flamenco como "Frasquito Yerbabuena". Pero  quien la engrandeció como a todos sus cantes fue el gran maestro Don Antonio Chacón, creador del otro estilo de granaína más brillante y larga en sus tercios y al que el mismo Chacón bautizó con el nombre de media granaína, nombre con la que se popularizó y se le conoce.
Este estilo derivado del fandango granadino fue cultivado por otros cantaores quienes al utilizarlo en algunas ocasiones como introducción de la malagueña, nos hacen ver la también derivación que del fandango malagueño pudiera tener la granaína y así  el mismo Enrique "El Mellizo", nos lo trasmite a través de sus discípulos gaditanos Pericón y sobre todo Aurelio Sellés.
            A partir de Don Antonio Chacón,  se crea con el cante de la granaína y las media granaínas una escuela generalmente de cantaores no gitano con la característica común en todos ellos de su timbrada voz y así resaltamos a Manuel Vallejo, quién alarga quizá en demasía los  tercios de la media granaína,  Pepe Tejada  (el Niño de Marchena o Pepe Marchena), Manuel Centeno, Canalejas de Puerto Real, El Pena padre y El Pena hijo, El Niño de Cabra, Jacinto Almadén, Aurelio Sellés, aunque éste último con un tono personal distinto al de los anteriores e imprimiéndole a las granaínas no el sello chaconiano del "bel canto" como dice Ricardo Molina sino el suyo particular y  propio de sus oscuras raíces del flamenco natural.

Al ser la granaína un cante que nace, se cultiva y populariza en la época tan desdichada de "la ópera flamenca" , no faltaron artistas que le diera ese aire a medio camino entre la copla popular y las derivaciones regionales del flamenco, introduciéndola en el mundillo del cancionero de la copla española como el caso de Angelillo.

Los temas de sus letras hacen generalmente alusión a las bellezas de Granada y su comarca sin olvidar referirse a cuestiones religiosa o de amor. En nuestro tiempo tanto la granaína como la media granaína son interpretadas en casi todos los festivales y peñas con gran acento personal y flamenco por parte de artistas que como Enrique Morente (Granadino del Albaicín), Pepe Meneses, Naranjito de Triana, Calixto Sánchez, Diego Clavel, Chaquetón, José Mercé, Luis Caballero, Luis de Córdoba… entre otros, le están dando a estos cantes de Granada versiones rememoradoras.

                                        "Rosa si yo no te cogí
                                         fue porque no me dio gana,
                                         al pié de un rosal dormí
                                         y rosa tuve por cama,
                                         de cabecera un jazmín."
                                         (Granaína de Chacón)

                                       "La Virgen de las Angustias,
                                         la que vive en la Carrera,
                                         esa Señora lo sabe
                                         si yo te quiero de veras."
                                         (Media Granaína de Chacón)      
      




 Andrés Bernal Montesinos

viernes, 1 de febrero de 2013


ENTREGA Nº 12           2 DE FEBRERO DE 2013


Geografía Flamenca (Hoy Granada -1-)

            Coincidiendo tal vez con el apogeo romántico europeo y la consideración internacional de España como destino casi obligatorio de turistas, allá por el principio del siglo XIX, aparecen por nuestro país grandes cantidades de extranjeros afirmándose en algunos casos que nos llegan como consecuencias del paso por nuestro territorio de los ejércitos españoles y franceses quienes tras las contiendas bélicas, regresan por placer en plan turístico.

            De todo el país especial interés  para el foráneo son  las zonas andaluzas sobre todo para la producción de libros de viajes, sueñan con nuestros naranjos, con las castañuelas, los trajes pintorescos. “Todo el mundo nos contaba maravillas de Andalucía, y cuando se divisa Sierra Morena, detrás de aquella cadena de montañas violeta se ocultaba el paraíso terrenal de nuestros sueños” escribió Théophile Gautier.

Richard Ford, al abandonar Andalucía, se expresa así: "Adiós a la alegre Andalucía y a la vegetación tropical. Los que van hacia el norte cambian un edén por un desierto...".

Al igual que las opiniones de personas ilustres con la pluma se dirigen a nuestras costumbres, clima o naturaleza, tanto hombres como mujeres de Andalucía reciben grandes halagos y recuerdan a sus lectores como brillaban ya en época de le dominación romana destacando su destreza y como en sus danzas, las jóvenes andaluzas atraían a la multitud y cautivaban lo corazones de cónsules, tribunos, pretores….

            “Pero en la actualidad, escribían, siguen siendo las bailarinas más seductoras y agradables de España. En general, son bien hechas, piel delicada, talle esbelto; los trazos de su rostro finos; ojos negros, vivos, llenos de fuego; amaneradas, pero llenas de gracias. Las del reino de Granada son las mejor hechas... "

            Todo esto también nos lo describe Navarro García cuando sobre el asentamiento de la población gitana en Granada, concretamente en el Sacromonte.

 Y si la descripción se hace desde la capital del reino de Granada nos está retratando a la gitana del Sacromonte, y los bailes no pueden ser otros que los que esta población interpretaba a todo aquel que ofreciese alguna compensación económica. Navarro García nos describe el asentamiento de la población gitana en el Sacromonte: "A partir de mediados del siglo XVIII, el gitano del Monte Sacro se convierte, junto a sus cuevas y las chumberas que bordean los caminos, en atracción exótica de cuantos viajeros románticos recorren nuestro país".


Con el nombre de Zambras se denominan las reuniones que los gitanos a modo de espectáculo ofrecen a los turistas en sus cuevas dónde bajo la cabeza del capitán o capitana que daba nombre a cada grupo desarrollan su arte a base de tangos gitanos, la albolá, cachuchas, la mosca,  el petaco o el merengazo participando cantaores, bailaores, músicos,  componentes generalmente de una misma familia, incluidos los del jaleo o las palmas.

Antonio Torcuato el “Cujón” gitano de Itrabo, según Eduardo Molina Fajardo, fue el capitán de la primera zambra que se conoce en Granada, “el Cujón” tenía gran facilidad para tocar la guitarra y cantaba jondo “con el desagarre de su raza”

En su sala de herrería, actuaron los mejores que habitaban la ciudad, iniciándose y adquiriendo nombre figuras como la “Chata”, la Cotorrera, la “Golondrina”, el “Frasquirri” o su mujer la Pella.

A lo largo del camino del Sacromonte y a partir de la capitaneada por María Gracia Cortés, año 1870, siguen zambras como la de Juan Amaya y muchas más

Como tantas cosas en la actualidad hoy está en declive, pero el turismo no sólo extranjero sino también del interior siguen visitando el Sacromonte y sus espectáculos en algunas de sus cuevas.

Además  entre los estilos granainos se encuentran también la granaina, la media granaina y determinados estilos de fandango, de los cuales el más conocido es el fandango de Frasquito Yerbabuena a los que dedicaré un próximo capítulo.




                                                   

sábado, 19 de enero de 2013

En esta nueva entrada titulada Geografía Flamenca se pretende hacer un pequeño recorrido sobre un  cante por cada zona cantarora, desde nuestra Cádiz con su Alegría, hasta el Levante flamenco con sus Cantes de Las Minas. He escogido estas Alegrías del Beni de Cádiz, como podría  escoger cualquiera de los muchisimos o muchísimas personalidades flamencas que Cádiz nos ha dado y nos sigue dando. Espero que guste el eco, la gracia, el compás y la sabiduría  flamenca de Benito Rodríguez  "El Beni de Cádiz"
 
GEOGRAFÍA FLAMENCA

 
Una vez aclarado que es Andalucía el solar donde se fragua el flamenco como consecuencia de las aportaciones de todos esos pueblos que por aquí pasaron, es preciso matizar cómo dependiendo de la zona del bajo pueblo andaluz, el cante se va haciendo de una forma o de otra, no se canta igual por soleares en las Puertas de Tierra que en las cuevas gitanas de Alcalá de Guadaira, no es lo mismo oír los ecos de unos cantes serranos, de una seguiriya o una Toná en Triana que sentir el cante en las fraguas del Barrio de San Miguel de Jerez.

El cante, pues, tiene un marco geográfico y lo que sí es incuestionable es que el cante en su forma actual apareció a finales del siglo XVIII y principios del XIX entre Cádiz, Ronda y Sevilla y dentro de esta zona territorial situaremos: Utrera, Alcalá de Guadaira, Carmona, Mairena del Alcor, Morón de la Frontera, Puebla de Cazalla, Marchena, Lebrija, Osuna, Arcos, Medina Sidonia, Jerez, Los Puertos (Sanlúcar de Barrameda, Puerto Real, Puerto de Santa María, San Fernando, Chiclana). Y, como queda también claro anteriormente, los flamencos, los lugares de reunión, donde se escuchen sentir estos ecos primitivos serán en las zonas más humildes de estas poblaciones, en los barrios gitanos, en las cuevas, en los ghetos...

Distinto fue la aparición de estilos del fandango que, según qué lugar, iba a tomar ese estilo propio de cante local, y así en Granada surgen: Granaínas y medias Granaínas, en Málaga: Bandolás, Javeras, Verdiales, Malagueñas, en la zona murciana (La Unión) los cantes mineros: Tarantos, Tarantas, Cartageneras, Mineras..., en Huelva el variadísimo estilo de fandango según la localidad o municipio onubense ya que raro es el pueblo que no lo tiene desde el mismo Alosno (cuna, según dicen, del fandango) hasta Valverde, Calañas, Almonaster la Real y un largo etcétera, dicen que hasta cuarenta y dos estilos distintos de fandango de Huelva).

No obstante aceptando como dicen muchos flamencólogos que el cante haya nacido donde sea y que lo más probable es que en muchos sitios a la vez y que por mucho que se haya intentado mantener la pureza de esos sones primitivos, estos han tenido algo que variar, pues no se canta igual por soleá en Alcalá ("soleá de los Panaeros") que en Triana ("soleá alfarera o de los alfareros") ¡y mira que están cerca! como  no vamos a encontrar diferencias con las zonas que apenas se conocen.

Es importante también pensar que la forma de vida de estos llamémosles profesionales era  el ir de un lugar a otro de una provincia a otra, de un cortijo a otro, y allí cantar y escuchar, enseñar sus cantes, dejar de oír sus cantes y oír a la vez los de otros, con lo que los cantes pudieron también tener transformaciones según donde se cantaban con el devenir de los años.

De todas maneras es importante señalar que al igual que Huelva va a destacar por sus fandangos locales y valientes, el Levante flamenco (Murcia, Almería, Cartagena, La Unión) por los cantes mineros, Jerez va a ser cuna de cantes fragüeros (al igual que Triana), de la más pura de las seguiriyas y del cante por fiesta, del jaleo, de la Bulería a la postre, mientras que Sevilla y sus municipios: Alcalá, Utrera, Morón, Triana lo son de la soleá y Cádiz y Los Puertos de los cantes por cantiñas, sin olvidarse cada uno de ellos, Cádiz y Los Puertos, Sevilla y Triana, Jerez, de su propia personalidad al cantar cantes que, si se quiere, en principio no se le relaciona con sus gentes pero, qué duda cabe, aportaron a estos cantes como los que más y, además, a su forma y manera.

 

 

viernes, 11 de enero de 2013


3ª Fase: El Flamenco en el teatro (3)

Concurso de Granada (desenlace) 

Paralelamente al concurso y con el objetivo de que lo flamenco y lo culto quedara en un plano de igualdad ante espectadores, medios de comunicación y ante las iras del anti flamenquismo, se llevaron a cabo varios actos culturales como:  

La conferencia de Federico García Lorca "Importancia histórica y artística del primitivo cante andaluz, llamado cante jondo", los cuatro conciertos de guitarra de Andrés Segovia, la exposición de óleos de Zuloaga (quien se encargó de la decoración del marco del concurso en la Plaza de los Aljibes) sin olvidar el acto final previo al Concurso el día 7 de junio, día en que Gallego Burín leyó el texto que resume las investigaciones de Falla sobre el Flamenco. Este día Manuel Jofré hizo unos toques por petenera y siguiriya, Andrés Segovia tocó por soleá y Federico leyó parte de su poema del Cante Jondo.

Y como se había deseado, a pesar de los críticos y a pesar de que el primer día del concurso y a la hora indicada llovía sobre Granada y sobre el precioso recinto de la Plaza de los Aljibes como para tenerse que salvaguardar de la lluvia con las mismas sillas donde se sentaban, a pesar de todo ello, el concurso sentó cátedra, el concurso de Granada de 1.922 fue un éxito y creó escuela, ya que meses más tarde se celebraría otro en Sevilla y luego en Cádiz. Fue, por lo tanto, un concurso iniciador de otros de bastante importancia.

Los verdaderos flamencos se maravillaron al oír esa voz con una fuerza limitada por su vieja edad pero con un corazón no acorde con los setenta y dos años que ese viejo cantaor venido de Puente Genil y nacido en Morón, de ese cantaor (Diego Bermúdez Cala "el Tenazas") que había dejado de cantar porque el teatro y los estilos adulterados dio pasos a los que él no estaba presto a seguir, ese Diego "el Tenazas" que cantó por siguiriya como no se escuchaba hasta entonces y que a pesar de ello su premio fue el de soleá (¡cómo cantaría por soleá!) compartido con un gitanillo de doce años nacido en la Alameda de Hércules, tataranieto del Planeta, biznieto de Curro Durse, llamado Manolo Caracol. El premio por seguiriya, ¡cómo sería de exigente el jurado!, quedó desierto.

 

 

sábado, 5 de enero de 2013

7ª Entrega 5/Enero/2013

3ª Fase: El Flamenco en el teatro (2)

      Concurso de Granada (sus inicios)

Fernando el de Triana, uno de estos buenos y añejos flamencos y flamencólogos, comentaría refiriéndose a la diferencia de los cafés a los teatros:

"¡Cómo se ponía el trayecto comprendido entre la calle Rosario y la calle Tarifa! Verdaderas bandadas de aficionados de todas las clases sociales comentaban lo que acababan de oír deseando de que llegara el momento de escuchar al otro ídolo para después enjuiciar con verdadero conocimiento crítico la labor realizada por dos competidores amistosos -se refiere a Chacón y Fosforito el Viejo, para añadir con alguna sorna, ¿Iría alguien hoy, de un teatro a otro, a ver a dos de esos niños de las milongas?” -Fernando de Triana (Fernando Rodríguez Gómez) Arte y Artistas flamencos, publicado en el primer tercio del siglo XX.

Otros cantaores de nombre importante en esta época fueron Marchena como maestro de este estilo, sin olvidar nombres como Valderrama y un sin fin de "fandangueros" discípulos de los anteriores.

Pero durante esta época el verdadero cante, los verdaderos palos flamencos, estaban aunque de forma recogida entre los viejos aficionados, entre las familias flamencas, bien guardado.  Y si  un grupo de intelectuales de la generación del 98 criticaba el flamenquismo que otrora salía de los cafés, otro grupo de intelectuales -poetas de la generación del 27- encabezados por el genial y músico inmortal Falla, firman un manifiesto, conscientes dicen, de la importancia que para la vida artística de los pueblos tiene la conservación de sus cantos primitivos y así organizan con motivo del Corpus de 1.922 en la ciudad de Granada el "Concurso de Cante Jondo de 1.922".

El concurso de Cante Jondo de Granada iba a representar a la postre un revulsivo de críticas positivas y negativas por parte del mundo flamenco pues el objetivo primordial, como dice el manifiesto, era la conservación de los cantos primitivos y para ello se organiza pidiendo la participación en exclusiva de los cantaores o cantaoras y bailaores o tocaores aficionados y no los profesionales, pues argumentaban que si cantaban Manuel Torres, Pastora Pavón "Niña los Peines" o Antonio Chacón, ¿cómo se iba a hallar voces entre los cantaores vuelto de espalda al mundo del flamenco comercial?, ¿cómo encontrar nuevos cantaores? Todos los profesionales entonces tuvieron duras reacciones sobre estas bases que la organización publicara ¿quién iba a cantar entonces? se preguntaba Centeno, "¡Los aficionados que cantan bien aceptan contratos, pues hoy se paga el cante!.., ¡los discípulos!,  ¿y quiénes son los discípulos?"

Enterados los organizadores de los problemas planteados por los profesionales, buscaron hasta encontrar la solución acertada cual fue la participación de éstos al final del concurso como artistas invitados y fuera de concurso. Pero no fueron éstas las únicas críticas que la celebración del concurso despertó. También tuvieron que leer de los distintos medios de comunicación actual (periódicos y revistas) opiniones muy duras y controvertidas hacia los organizadores y, ¡cómo no! otras muy aceptables del mundo de la España intelectual y de personajes de la cultura de otros países como del pintor inglés Wyndham Tyrol o del estudioso Georges Hilaire sin olvidar a los mencionados españoles como Hermenegildo Giner de los Ríos, Manuel Chaves y Gómez de la Serna. Por estas razones Felipe Pedrell (compositor y músico español que desgraciadamente moriría ese mismo año de 1.922, maestro de Albéniz y del mismo D. Manuel de Falla) escribía a Falla:  

"Diga usted a los amigos que el cante jondo lo estoy ahora cantando por dentro, pues ya sabe que si no estoy ahora en presencia de ustedes, lo estaré siempre en esencia con toda el alma. Les deseo un exitazo civilizador".